
La agrupación había planteado al Consistorio que permitiera aplicar ya el incremento extraordinario en las casas protegidas autorizado por el Ejecutivo autonómo. Como adelantó EL CORREO, las viviendas protegidas experimentarán una subida que rondará el 7%. Como confirmó el propio Madrazo un día después, las VPO tendrán dos aumentos en 2008. El primero será extraordinario, está previsto para mayo y afectará de una forma más intensa a los inmuebles pequeños. El segundo será el que se realiza cada año en otoño y que consiste en actualizar el IPC.
Sueldos «más altos»
Tras el plácet del Gobierno vasco, los constructores se dirigieron al Ayuntamiento para intentar aplicar la subida al mayor número de pisos posible. Dicho de otra forma, para tener el aval municipal antes de que Madrazo firme la orden en mayo. Ello les permitiría elevar el precio de todos los pisos que estén sin sortear -es decir, que no tengan dueños que sepan de antemano su coste-, y que carezcan aún de la calificación provisional como viviendas protegidas -la certificación de que los edificios proyectados sobre plano reunirán los requisitos- que otorga el Ejecutivo vasco antes de empezar las obras.
Tras el rechazo municipal, el portavoz de los constructores remarcó que el nuevo Código Técnico de Edificación exige que las viviendas protegidas incorporen mejoras como placas solares o paredes que aíslen del ruido, entre otros elementos. Esto provoca un «considerable aumento» de los costes -que alcanza el 8,23%-, a lo que hay que sumar «que los salarios son un 25% más altos que los de la media nacional y que las materias primas también suben. Y, por si fuera poco, urbanizar un solar también se puede encarecer si hay dificultades orográficas».
González aseguró que si Vitoria no da vía libre al incremento «puede peligrar la supervivencia de algunas empresas y el acabado de varias promociones. Y habrá muchos gremios afectados». Uneca se reunirá con el Ayuntamiento para «convencerle de que hay que compensar esto y de que los márgenes que nos imputan son injustos».
i.cueto@diario-elcorreo.com






