
El consejo, que se prolongó durante algo más de tres horas en un clima no exento de tensión, dio luz verde al inicio del proceso asambleario con arreglo al calendario propuesto por la presidencia. La VII Asamblea que elegirá a la nueva dirección de EB tendrá lugar los días 31 de mayo y 1 de junio. A lo largo de la reunión de ayer, los miembros del consejo aprobaron las propuestas de normas y reglamento del proceso, de estatutos y de documento político, tras un intenso debate en el que se registraron hasta 31 intervenciones. En las tres ocasiones coincidieron en su voto afirmativo el sector mayoritario, de Javier Madrazo, y los comunistas del PCE-EPK, que lidera Isabel Salud.
EPA, sensibilidad que encabeza el ex director de Bienestar Social del Gobierno vasco Ángel Bao, y Batzen, corriente en la que se encuadra el portavoz de EB en el Parlamento vasco, Oskar Matute, fueron dos de los autores de la carta abierta que vio la luz el pasado viernes, en la que reclamaban que la coalición emprendiera una autocrítica por sus malos resultados en las elecciones del pasado 9 de marzo. Los firmantes de la misiva, a la que también se adhirieron cargos públicos de Guipúzcoa en principio no adheridos a ninguna de estas dos corrientes, reclamaban que el debate alcanzara a la acción de gobierno de EB e incluso a la conveniencia o no de continuar en el Gobierno vasco.
Ayer, ninguna de estas dos sensibilidades dio su apoyo al texto de estatutos como el documento político, que salieron adelante con el visto bueno de 54 de los 83 delegados. El primero de los borradores cosechó 25 'nóes' y una abstención y el segundo fue rechazado por once compromisarios de EPA; otros catorce, de Batzen, se abstuvieron.
Ambos sectores críticos hicieron causa común en la votación de la propuesta de normas y reglamentos, que rechazaron. Todo ello, después de que tampoco vieran prosperar en votación secreta la propuesta planteada por EPA al comienzo de la reunión, y que consistía en aplazar en quince días el consejo político de ayer para profundizar en el debate preasambleario.
La segunda de las cuestiones previas, relacionadas con la sustitución de la actual dirección por una comisión gestora que prepare la asamblea del último fin de semana de mayo no se votó puesto que este asunto ya había decaído en la reunión celebrada por la presidencia de EB siete días antes, en la que se decidió el orden del día del consejo de ayer. En aquella ocasión, la propuesta sólo obtuvo el apoyo de EPA, la abstención de Batzen y el voto en contra del EPK. A lo largo de la asamblea de ayer, Ángel Bao defendió que el consejo era soberano para incluir sobre la marcha esta cuestión en el orden del día, aunque fuera sólo a efectos de convertirlo en un debate sin votación
Pacto de las mayorías
El dirigente de EPA atribuyó el hecho de que los comunistas coincidieran en el voto con el sector de Madrazo, a pesar de su tradicional posición crítica con el coordinador general de Ezker Batua, a la supuesta existencia de un pacto ente ambas partes. «Está claro que han llegado a un acuerdo cerrado, y eso es legítimo, pero deberían explicar a las bases sobre qué condiciones lo han alcanzado», reclamó.
Este extremo fue rotundamente desmentido por la secretaria general de los comunistas vascos. Isabel Salud afirmó que el único compromiso alcanzado por su partido con Madrazo carece de contenido político y se ciñe en exclusiva al desarrollo de la próxima asamblea, de forma que quede absolutamente garantizada «la transparencia y la participación de todas las sensibilidades».
Batzen como EPA también presentaban como un modo de asegurar la pluralidad la propuesta de delegar la responsabilidad del proceso preasambleario en una comisión gestora. Había, no obstante, una diferencia de matices entre ambos, puesto que, mientras el sector de Bao reclamaba que la esa gestora tomara todo el control de la dirección de EB, la sensibilidad que lidera Matute no pedía la dimisión del aparato y ceñía su reclamación tan sólo al ámbito organizativo del cónclave que comenzará el 31 de mayo.
En medios cercanos a Madrazo se aseguró ayer que esa pluralidad está garantizada desde el momento en el que en la asamblea podrán participar del orden de 500 delegados y EB cuenta con dos mil militantes. La cifra de representantes de cada organización local se decidirá tanto en función del número de votos que la coalición obtuvo en las pasadas elecciones en sus respectivos municipios como del número de afiliados.






