
Esos son, al menos, los «escenarios centrales» de sus previsiones, porque dado el alto grado de incertidumbre, los autores del estudio han preferido establecer una 'horquilla' para la hipótesis de crecimiento. El año 2008 se movería entre un modesto 2,2% y un peligroso 1,7%, mientras que para el próximo año el abanico bascula entre el 2% y un 0,8%, lo que colocaría a España camino de la recesión. Ahora bien, quizá para recordar que las crisis son cíclicas y que todo tiene su final, se animan a predecir que desde mediados de 2009 comenzaremos a ver «un perfil de actividad ligeramente ascendente».
Un entorno negativo
El descalabro del sector inmobiliario; la negativa evolución de los países del entorno que forman parte de la nómina de principales clientes de los productos españoles; la fortaleza del euro, que complica las exportaciones a los países del área del dólar; y el elevado precio que han alcanzado algunas materias primas, en especial el petróleo, son el marco sobre el que la entidad financiera dibuja su imagen pesimista para el medio plazo. El servicio de estudios admite que «los factores de riesgo» que se observaron a finales del pasado año son ahora «más adversos».
Si se cumplen las pesimistas evaluaciones del BBVA, a finales de este mismo año la economía no sólo será incapaz de ofrecer puestos de trabajo a quienes se incorporan por primera vez al mercado, sino que comenzará a destruir empleos netos. Así, en el conjunto del año 2008, la tasa de creación de empleo se situaría entre el 0,4% y el 1,4%, para pasar en 2009 al «estancamiento» o incluso a la evolución negativa. Como comparación, el año pasado se crearon 475.100 colocaciones. En la actualidad se considera que la economía española no tiene capacidad para generar empleo neto si crece por debajo del 2%. Así las cosas, la tasa de paro, que finalizó 2007 en el 8,6%, escalaría en 2009 más de dos puntos, hasta el 11%.
El sector inmobiliario y el de la construcción asociado al mismo merecen para el BBVA una mención aparte. Así, el servicio de estudios del banco cree que durante este año y el próximo se destruirán en España en torno a 400.000 puestos de trabajo. Advierten también que el ritmo de destrucción será especialmente significativo en 2009.
Recomendaciones
El trabajo contiene también un conjunto de recomendaciones para los poderes públicos, que responden a una receta bastante clásica sobre qué hacer en tiempos de crisis. Como elemento diferencial respecto a situaciones anteriores, el BBVA recuerda que el Estado tiene cierto margen de maniobra para «adoptar medidas discrecionales de carácter contracíclico» gracias al superávit y al saneamiento de las cuentas públicas desarrollado en los años de bonanza. También destaca la solidez del sistema financiero español. Pese a ello, José Luis Escrivá, director del servicio de estudios, criticó la actuación del Banco Central Europeo porque, en su opinión, ha sido muy cicatero en las inyecciones de liquidez.
Entre las medidas a adoptar apunta algunas como las «deducciones fiscales y extensiones temporales del seguro de desempleo». También recomienda el banco políticas activas de inversión pública en áreas como las infraestructuras o la construcción de viviendas. Una menor recaudación fiscal y la necesidad de incentivar la economía llevarían al Estado a plantear un déficit público del 0,3% para 2009.






