
Los investigadores del Departamento de Genética, Antropología Física y Fisiología Animal de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la UPV, dirigidos por la profesora Concepción de la Rúa, han estudiado el material genético de los restos antiguos tanto de huesos como de dientes.
El trabajo comenzó con la extracción del ADN y su posterior análisis en todos los individuos por duplicado. Una tercera muestra se envió a otro laboratorio ya que en el estudio de ADN antiguo "el riesgo de contaminación es grande", lo que obliga a demostrar en todo momento que los resultados no son debidos a la manipulación.
"Está claro que el análisis genético de restos esqueléticos, a pesar de la laboriosidad del mismo y la problemática de la autenticidad de los resultados, supone una aportación imprescindible en la reconstrucción de la historia biológica da las poblaciones humanas", explican los responsables del estudio.
Los hombres tienen los ajuares más importantes
Así, aseguran haber obtenido resultados fiables y verificables de la población enterrada en Aldaieta. Según explican, dentro de la gran homogeneidad que presentan los linajes mitocondriales en el continente europeo, el sustrato genético de la población alavesa se enmarca dentro de la variabilidad que presentan las poblaciones actuales de la cornisa cantábrica y del eje atlántico, lo que indica la existencia de flujo génico entre estos grupos humanos en épocas antiguas.
Además, se ha comprobado la existencia de relaciones familiares en la necrópolis ya que se han encontrado agrupaciones de individuos pertenecientes al mismo linaje en enterramientos próximos. "Existe también una diferenciación significativa a nivel de género, siendo los hombres los que tienen ajuares más importantes cualitativa y cuantitativamente", concluyen los expertos.






