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«El polígono de Araia es un caos»
Los alcaldes de Asparrena y San Millán se movilizarán si la Diputación e Interior «no ponen orden en la zona»
15.03.08 -

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«El polígono de Araia es un caos»
APARCAMIENTO. Varios camiones durante un alto en su viaje en el polígono industrial de Asparrena-San Millán. / IOSU ONANDIA
El pasado miércoles, la Guardia Civil detuvo en Salamanca a un camionero acusado de violar e intentar matar a una mujer hace dos semanas en el polígono industrial de Aspárrena-San Millán. Lo más curioso del asunto es que a quienes conocen de cerca esa zona el suceso no les ha extrañado demasiado. «Las peleas son frecuentes, la prostitución está a la orden del día y el alcohol inflama aún más el ambiente», coinciden algunos usuarios y vecinos.

Hasta tal punto es así, que los alcaldes de los dos municipios que comparten el área fabril se reunirán el lunes para «ver qué medidas tomamos», dice el regidor de Asparrena, Diego Gastañares. Y entre esas medidas se encuentra la convocatoria de movilizaciones para «exigir» a la Diputación que tome cartas en el asunto y a Interior, que aumente la presencia de la Ertzaintza. «Que en un polígono industrial haya hasta violaciones no se puede tolerar. Es un caos y no nos vamos a quedar cruzados de brazos».

La raíz del problema se encuentra en que la zona «se preparó para logística, para el transporte pesado, y eso ocupa un suelo que debería emplearse para generar empresas y empleo», comienza a explicar Gastañares. Pero es que el volumen de movimiento se ha disparado, no hay infraestructura para asumir tanto tráfico y se crea todo un elenco de problemas.

El primero, y quizás el que más preocupa a los vecinos, es la inseguridad. Camiones procedentes de infinidad de países -Rumanía, Rusia, Alemania o Marruecos- llegan al lugar y una mayoría de los chóferes «son problemáticos». La falta de estacionamientos hace que aparquen sus vehículos «en aceras, en medio de la vía pública, en cualquier lado». Y con igual libertad «se montan sus chiringuitos, con barbacoa, sillas, mesas y de todo». Lo malo es que «les gusta darle a la 'priva', todo queda lleno de botellas y basura», y hay reyertas a menudo, aseguran residentes y responsables municipales.

Peleas y prostitución

El coordinador de Protección Civil de Asparrena, Kepa Gordo, ya había señalado en este periódico que son habituales las peleas entre camioneros, el baile de navajas y las agresiones a mujeres que, o bien viajan con sus compañeros, o se prostituyen en el lugar atraídas por el trasiego. El alcalde lo confirma, y sigue enumerando problemas.

Otra de las maldiciones que sufren y que antes adelantaba Gastañares, es el desproporcionado número de camiones que, sin encontrar aparcamiento, se suben a aceras y provocan que «estén todas levantadas». De hecho, recuerda que «el día de la violación, el 1 de marzo, estuvimos contando y había 350 camiones aparcados en las aceras». También es frecuente que destrocen señales de tráfico.

Por si fuera poco, para acceder al núcleo urbano de Araia desde la N-I por la A-3020 «hay que pasar por en medio del polígono, y en un cruce en especial, los accidentes y los choques son constantes». Desde Protección Civil lo saben bien porque «muchos ni hacen el 'stop' ni ceden el paso», abunda el coordinador Kepa Gordo. Y, continúa el alcalde, el tránsito de camiones a una gasolinera del mismo polígono «crea unos colapsos impresionantes».

Para Gastañares, el problema es haber habilitado un área de descanso, que se ha quedado pequeña, en pleno polígono industrial en vez de hacerlo junto a la autopista, lugar más controlado por las patrullas policiales encargadas de la seguridad sobre el asfalto. Por eso, su primera llamada es al Departamento de Interior, para que la Ertzaintza vigile con especial atención el lugar e impida los estacionamientos indebidos en el polígono. «Si ellos y los miñones les obligasen a irse a áreas de descanso en la autovía, el problema sería menor». También se ha dirigido el alcalde a la Diputación, a la que «por activa y por pasiva le hemos pedido que saque a la gente de ahí. Es su competencia evitar este descontrol».

Tras la violación conocida el jueves la situación ha llegado demasiado lejos. El alcalde de Asparrena y la alcaldesa de San Millán decidirán el lunes cómo azuzar al Gabinete Agirre para que tome cartas en el asunto.

Nuevas inversiones

Precisamente, la diputada de Innovación y Promoción Económica, Arantza Zenarruzabeitia, informó ayer de que se había llegado a un acuerdo en el largo conflicto judicial que enfrenta al Ayuntamiento de Asparrena y a la Diputación sobre el aprovechamiento económico del polígono industrial. A cambio de la retirada de las actuaciones judiciales, el Ejecutivo foral desembolsará 900.000 euros, a los que hay que añadir 1,5 millones de euros para arreglos y otros 900.000 euros para el Ayuntamiento de San Millán.
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