
Marian Gutiérrez, concejala de Hacienda, alegó motivos «técnicos y jurídicos» para desestimar las dieciocho iniciativas. «No vienen con partida económica ni se ajustan a los trámites legales», señaló. La edil socialista recordó además que muchas de las obras demandas por los vecinos ya se han realizado o están a punto de iniciarse. «Por ejemplo, la mejora del parque de juegos de Arana ya está contemplada, y el aparcamiento de la calle Madrid está en periodo de adjudicación», relató.
«No van a la basura»
En cualquier caso, Gutiérrez insistió en que estas sugerencias «no van a ir a la basura», ya que muchas de ellas se contemplan en partidas diferentes a las de obras. «Vía Pública incluye inversiones en iluminación, como demandan los vecinos».
La decisión de PSE y PNV de «aplicar el rodillo», en palabras del PP, para rechazar todas las alegaciones fue duramente criticada por el ex edil popular de Hacienda, Javier Maroto. Acusó al Gabinete Lazcoz de «perder las formas. Cuando se tienen voluntad se busca la forma de que todo encaje», recriminó. «Existe una sensación generalizada de que el presupuesto es poco social y participativo».
Mikel Martínez, portavoz del PNV, abogó por buscar «elementos de consenso y encuentro» con los colectivos que presentaron las alegaciones, mientras José Navas, de EB, criticó la escasa presencia ciudadana en la confección de las cuentas. Antxon Belakortu, de EA, dijo que «por imagen» PSE y PNV debían haber aceptado alguna de las 18 sugerencias.






