
El problema, dijo Campos, se prolongará al menos hasta 2010, cuando se espera un incremento del número de nuevos titulados en consonancia con el repunte de la natalidad en los años 90 y la tendencia ascendente de los estudios de Magisterio.
Campos tuvo que dar respuesta a la inquietud mostrada por los grupos del PP y de Aralar respecto a la situación que se generó en las aulas a comienzos de este curso, cuando más de un millar de profesores -de los 20.000 que componen la plantilla- se ausentaron de las clases por enfermedad o por hacer uso de los diferentes permisos que tienen reconocidos. Campos detalló que en septiembre el número total de bajas por enfermedad fue de 1.055. Esta cifra supone una tasa cercana al 3%», agregó.
A pesar de las denuncias de los sindicatos, que entienden que la situación fue «muy grave», con aulas de Primaria atendidas por «cinco o seis profesores diferentes cada día», recuerda Luis Santiso (UGT), el consejero insistió ayer en que la tasa de absentismo que se registra en el ámbito educativo «es la más baja de toda la Administración vasca» y por ello «no hay razones para la alarma». Esta circunstancia, unida a que las delegaciones territoriales tratan de «dar respuesta con la mayor celeridad posible» a las necesidades de profesorado de sustitución, llevó al consejero a afirmar que la falta de personal «no supuso en ningún momento la desatención» del alumnado.
Tampoco consideró grave la situación generada en algunos colegios a principio de curso por la existencia de plazas aún no adjudicadas a personal interino. Según sus datos, Educación cubrió los primeros días de septiembre 5.635 plazas de las 5.798 que debían asignarse a profesores que aún no son funcionarios. «Es un índice de éxito del 97%. Y además, de las 163 vacantes sólo 13 correspondían a plazas de curso completo, la mayoría de ellas en jornada reducida».
«Falta de previsión»
Donde sí se admitieron problemas fue en la adjudicación de las sustituciones previstas, 150 de las cuales quedaron sin cubrir en el primer intento de la Administración, lo que pudo motivar que el curso se iniciara en algunas aulas sin el profesorado al completo. La facultad que se reconoce a los docentes incluidos en las listas de empleo para renunciar sin penalización a los puestos de trabajo que se encuentren a más de 50 kilómetros de su domicilio fue, según apuntó Campos, una de las claves para que este problema fuera más notorio en algunos territorios como Álava.
El consejero de EA admitió que la Educación vasca se enfrenta a un problema de «listas vacías» en lo que se refiere a la sustitución temporal del personal docente. «Se ha detectado una disminución de profesores en todas las especialidades de la lista de sustituciones», aseguró ayer. «Algunas de ellas no reciben solicitudes a pesar de encontrarse abiertas y con un escaso número de personas disponibles», reflejó. Esta escasez de sustitutos se ha hecho frecuente en especialidades como Lengua castellana y Literatura, Matemáticas, Inglés o Lenguaje en Primaria y Física y Química, Geografía e Historia y Lengua y Literatura vasca en Secundaria.
El parlamentario del PP Iñaki Oyarzábal se mostró «preocupado» por la ausencia de profesores, que causó «situaciones graves en las aulas» a comienzos de curso. «Estamos ante un problema estructural, que ocurre todos los años y que no se aborda con previsión», censuró Oyarzábal. La parlamentaria de Aralar Aintzane Ezenarro insistió en este argumento y censuró que las listas «no se abran más a menudo» cuando se conoce que existe un problema de falta de docentes. Antonio Rivera, del PSE, reclamó actuaciones «estratégicas» para paliar el problema «estructural» de falta de profesores.






