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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 27 mayo 2012

Economía

convulsiones empresariales
Zapatero niega haber negociado con Sarkozy la entrada de EDF en Iberdrola
Evita, sin embargo, rechazar de forma tajante el desembarco del grupo francés

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Zapatero niega haber negociado con Sarkozy la entrada de EDF en Iberdrola
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en un momento de su intervención. / REUTER
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, respondió ayer con un rotundo «no» a la pregunta de si ha tratado con el jefe del Estado francés, Nicolas Sarkozy, el desembarco del grupo galo EDF en Iberdrola. Lo único que aseguró conocer de este asunto es el interés manifestado por el gigante francés, así como «por otras muchas empresas europeas», de entrar en el sector eléctrico español. Pero fue contundente a la hora de zanjar las especulaciones que apuntaban a que abrió la puerta a un 'asalto' a la eléctrica vasca durante la cumbre hispano-gala celebrada el pasado 10 de enero.

Es la primera vez que Zapatero se pronuncia sobre este polémico asunto, que saltó al mercado hace ya casi dos semanas cuando se 'filtraron' negociaciones entre EDF y la española ACS, primer accionista de Iberdrola, para tomar el control de la eléctrica. Desde entonces, todas las partes se han ido retratando: el grupo francés ha reconocido su interés por Iberdrola, mientras que la constructora ha desvelado su plan para repartirse la compañía vasca con EDF y sumar la parte que le toque con su participada Unión Fenosa con el objetivo de crear un «gran grupo energético español». Sin embargo, faltaba la opinión del presidente del Gobierno, sobre todo después de que se especulara con un eventual acuerdo entre La Moncloa y el Elíseo. Hasta ahora sólo se había pronunciado el vicepresidente económico, Pedro Solbes, que rechazó la «disección» del grupo vasco.

Zapatero habló ayer, por fin, en un almuerzo organizado por KPMG y Europa Press al que asistió, entre otros empresarios, el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, que ha emprendido una auténtica guerra contra los planes de EDF y ACS y pedido la protección del Gobierno. En este foro, el jefe del Ejecutivo aclaró que no ha negociado sobre este asunto con Sarkozy. Pero fue lo único en lo que se mostró rotundo. A la hora de definir su posición respecto al posible desembarco de EDF en el mercado español fue mucho más ambiguo. Aunque de sus palabras se desprende cierto rechazo ante esta iniciativa, que encima le ha estallado en puertas de las elecciones, en ningún momento se mostró tajante. No quiso, desde luego, hacer una defensa cerrada de Iberdrola al grito de 'no pasarán', quizás con la intención de no irritar al presidente de la República francesa, un aliado estratégico para España.

Carácter público

Así, por ejemplo, respecto al hecho de que EDF sea una empresa pública con un 85% del capital en manos del Estado se limitó a apuntar que es un «matiz importante», aunque insistió en que «ya veremos» si finalmente se produce su entrada en el mercado español y «en qué condiciones».

Zapatero pidió «no adelantar acontecimientos» y a EDF le recordó que si quiere desembarcar en España debe «hacerse con arreglo a las reglas». Es decir, anunciarlo a los «organismos reguladores, que tendrán que pronunciarse y luego podremos entablar el debate».

En esta misma línea tan ambigua añadió que el sector eléctrico español debe contar con la «fortaleza adecuada» y con «presencia en el exterior». «Si todo esto se consigue con procesos de buen entendimiento, mejor», sentenció.

Por último, trató de desvincular el asunto de Iberdrola del proyecto de interconexión entre Francia y España, que «se hará independientemente de las ganas de EDF de estar presente en el mercado eléctrico español».

La sutileza de Zapatero contrasta con el rechazo frontal que el plan de EDF y ACS ha suscitado en el País Vasco. Los empresarios y sindicatos se manifestaron ayer en contra del «troceo» de Iberdrola en términos muy similares a los utilizados por el Gobierno autónomo y la BBK, accionista de la eléctrica. Así, Confebask resaltó el «carácter tractor y dinamizador que para la actividad industrial y empresarial de Euskadi ha tenido siempre» la compañía. El Círculo de Empresarios Vascos señaló que «resulta incomprensible e inaceptable» una toma de control de Iberdrola por «un grupo extranjero con mayoría de capital público». Por su parte, UGT criticó que los objetivos financieros de ACS puedan «poner en peligro puestos de trabajo».
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