ALBERITE 0 - RIVER EBRO 1
Ya en el primer tiempo encontró en Ismael a su mejor aliado y juntos comenzaron a meter el miedo en el cuerpo a los de Santolaya. En una de esas combinaciones entre los dos futbolistas más adelantados del River se fraguó el gol, a la postre definitivo.
Comenzó en la derecha, con Carlos León encarando. Pasó a Ismael que desde la frontal habilitó a Lacal. Aunque algo escorado hacia la izquierda, el centrocampista zurdo cruzó con tino el balón, batiendo a Mayayo.
El tanto sentó muy bien a los visitantes, que se vieron superiores y confiaron en sentenciar con premura. Pero no fue tan fácil. El Alberite se mantuvo sólido en los últimos minutos del primer tiempo, aunque tampoco llegó a las inmediaciones de Roberto. Sólo algún disparo lejano de Luis u Óscar mantuvo concentrado al meta rinconero, con poco trabajo. El punta Moha no apareció, bien porque no le llegaron balones, bien por la anticipación de los defensas del River, siempre muy atentos.
El Alberite se hizo con el balón en el segundo tiempo, obligado a intentar reaccionar. Pero tampoco tuvo las ideas claras. El River, bien agazapado atrás, tenía el partido donde quería. Esperando y saliendo a la contra, los de David García estuvieron siempre más cerca del segundo.
Férreo entramado
La pegada diferenció las posibilidades reales de ambos. A los de casa les falta gol y rapidez mental para superar el férreo entramado defensivo de los de Rincón. Los centrocampistas no hallaron huecos y cuando los hubo, tampoco los encontraron. Confiaron en el balón parado, pero el juego aéreo también estuvo controlado por los visitantes.
Santolaya movió el banquillo buscando soluciones arriba, con Sergio en banda izquierda y Tato en la media punta, pero el River no hizo concesiones, y mantuvo su portería a cero sin excesivos problemas. Es su mejor recurso, la defensa, y está funcionando desde el principio de temporada. Gracias a ello, en Rincón están viviendo una liga espectacular, al acecho de los 'grandes'.
El Alberite mostró actitud, pero faltaron recursos para superar a los rinconeros. No obstante, continúa en una cómoda situación, con siete puntos sobre el Yagüe, ya en puestos de descenso. La de ayer no era su batalla, pero al menos no faltó combatividad. Claro que en el fútbol con eso no suele bastar para sumar.






