
Adin (Irún, 1972) fue detenida en su domicilio a las seis de la mañana por agentes de la Brigada de Investigación y Búsqueda (BRI) de Bayona por orden de la juez antiterrorista de París Laurence Le Vert. En el registro, practicado durante un par de horas en presencia de la arrestada, no se encontraron elementos de interés, según fuentes de la investigación.
Los interrogatorios a los que Ainhoa Adin es sometida en la comisaría de Bayona giran en torno a una foto de identidad suya que fue encontrada el 17 de junio de 2004 en un piso que ETA tenía en el número 26 del bulevar Bel Air de Limoges. La policía quiere saber cómo su retrato llegó hasta el aparato de la reserva, si estaba destinado a la confección de papeles falsificados y qué relaciones mantenía con los ocupantes de la vivienda: Iñaki López de Bergara, Juan Carlos Estévez y Fermín Martínez Bergara.
Flecos del sumario
Los medios citados quitaron importancia al arresto, que enmarcaron en los flecos del sumario incoado entonces y que la juez Le Vert se dispone a cerrar próximamente. De momento no está previsto el traslado de la detenida a París para una eventual puesta a disposición judicial.
Adin, que no llevaba una vida clandestina, es cuñada de Xabier Irastorza Dorronsoro que fue entregado el pasado 3 de agosto por Francia a España para ser juzgado por presunta pertenencia al 'comando Ibarla' de ETA. Cuatro meses después, el 13 de diciembre, fue puesto en libertad bajo fianza de 6.000 euros por la Audiencia Nacional a la espera del juicio, al igual que los otros dos afectados por la misma euro-orden española fallada en Pau: Markos Sagarzazu e Iñaki Telletxea.
Fuentes antiterroristas españolas vinculan a la detenida en Hendaya con ese mismo comando, al que se atribuye una veintena de atentados, entre ellos tres asesinatos, perpetrados entre 1994 y 1997. Sin embargo no existe contra ella ninguna orden internacional de detención en los ficheros de Interpol y tampoco tiene causas pendientes en la Audiencia Nacional. A media tarde de ayer su foto no figuraba en las páginas de 'Terroristas buscados' colgadas en Internet por el Ministerio del Interior en www.policia.es.
De ese panel ya sido eliminado el retrato de Eneko Galarraga, presunto huido del 'complejo Donosti' que fue detenido la semana pasada en la localidad vasco francesa de Urrugne en virtud de una euro-orden española. A petición de la Fiscalía, el Tribunal de Apelación de Pau ordenó ayer su excarcelación de la prisión de Seysses (Toulouse) donde permanecía recluido.
Mismo domicilio
Los jueces tomaron en consideración que Galarraga (Villabona, 1980) vive desde hace años en el mismo domicilio con su pareja, que acaba de tener un hijo, y que ha justificado tener un trabajo remunerado durante todo 2007. El control judicial al que ha sido sometido le impone presentarse el primer y tercer lunes de cada mes en la comisaría de San Juan de Luz, no salir de los límites del departamento de Pirineos Atlánticos, responder a toda convocatoria de los servicios policiales y judiciales así como comunicar todo eventual cambio de dirección.
Fuentes judiciales recalcaron que en el expediente recibido en Pau sólo se indica que está reclamado por pertenencia a organización terrorista pero no hay datos sobre los hechos, la fecha y el lugar que se le reprochan. «Si no sabemos nada, la regla en nuestros tribunales es la libertad y la prisión, la excepción», insistieron.
De esta manera, las cuatro últimas personas reclamadas por España a Francia por presunta relación con ETA se encuentran en libertad. A Galarraga hay que sumar a Kontxita Iglesias, Josune Arriaga y Pedro Mari Goikoetxea, todos ellos por decisiones adoptadas en Pau, adonde ayer viajó el magistrado de enlace con Francia, Manuel García Castellón.






