
El proceso electoral en la caja de ahorros vizcaína será más tranquilo que el de la Vital, donde se han presentado nada más y nada menos que siete listas. En la entidad alavesa se prevé una descarnada lucha entre los partidarios de la fusión y los que se oponen de manera frontal. Se trata de un complicado escenario que, previsiblemente, no se reproducirá en la caja presidida por Xabier de Irala, que ha sido y es identificada como la gran impulsora de la integración.
Prueba de ello es que el actual paisaje de candidaturas en la Bilbao Bizkaia Kutxa no resulta diferente al de hace cuatro años, cuando se celebraron las anteriores elecciones. De hecho, es prácticamente el mismo. En 2004 se presentaron las mismas cuatro planchas que ahora en las seis circunscripciones existentes. La única diferencia radicó en que también participó una quinta lista independiente, pero sólo por la circunscripción de Bilbao.
Como ha ocurrido históricamente, y salvo que se produzca un vuelco inesperado, el PNV seguirá dominando la asamblea de la BBK tras la renovación y, por tanto, sus órganos de gobierno. No hay que olvidar que controla el Ayuntamiento de Bilbao y la Diputación vizcaína -ambas entidades fundadoras que designan directamente a sus representantes-, así como un importante número de corporaciones del territorio, que hacen lo propio.
Sin mayoría cualificada
No obstante, en los anteriores comicios la formación que ahora preside Íñigo Urkullu perdió cierto peso al lograr 21 consejeros generales en representación de los impositores. Es decir, ocho menos de los que tenía hasta ese momento. Ello provocó que, pese a mantener el control, cediera la mayoría cualificada de dos tercios necesaria para asuntos como la fusión. Las elecciones para los representantes de los clientes se celebrarán el próximo 22 de febrero y todo el proceso acabará en marzo.
En esta ocasión se renueva la mitad de la asamblea, integrada por 100 personas, ya que 50 cumplirán en el primer trimestre su mandato de cuatro años. Así, las entidades fundadoras nombrarán a cinco miembros cada una. Las corporaciones locales designarán a 15 delegados y los sindicatos, a cuatro.
En lo que respecta a los impositores, las elecciones servirán para elegir a sus 43 representantes. No obstante, sólo 21 serán renovados ahora en la asamblea. Los otros 22 deberán esperar dos años para ocupar sus puestos. Además, se designarán otros tres miembros para cubrir tres plazas vacantes.






