
Aunque la subida total es del 4,7%, la efectiva sobre los ingresos del año pasado será de 0,5 puntos menos, según aseguran fuentes de Comisiones Obreras, dado que no consolida esa cantidad abonada en 2007 como «incremento de mejora». Y para el año que viene puede suceder algo similar si no hay pacto, porque el acuerdo del Consejo de Gobierno especifica que el incremento del 1,2% que se concede en concepto de «modernización y productividad» no se consolidará para el próximo ejercicio si no se alcanza un acuerdo en la mesa general.
El resto de los apartados, hasta totalizar el 4,7%, se refiere a un «incremento general» del 2%; a un 1% para la equiparación de las pagas extraordinarias al salario mensual, y a otro 0,5% para la EPSV Itxarri, a la que están asociados los trabajadores afectados y que de esta forma cuenta ya con una aportación del 2,5% del salario por parte de la Administración.
Desde el año 2000, último ejercicio en que ELA firmó el pacto sobre las condiciones de trabajo de la Administración vasca, no ha habido un acuerdo con mayoría. Con anterioridad a 2006, los consensos alcanzados han contado con el respaldo de CC OO y, en ocasiones, también de UGT .
Críticas
Los sindicatos ya habían anunciado hace dos semanas su oposición a la oferta de la Administración, aunque desde diferentes posiciones. ELA, central mayoritaria, y LAB se retiraron de la última reunión de la mesa el pasado 17 de enero en protesta por la ausencia de negociación en Osakidetza y Enseñanza. En un comunicado de rechazo leído ante los asistentes a la cita, ambas centrales acusaron al Gobierno vasco de vulnerar el derecho a la negociación colectiva «imponiendo las condiciones de trabajo por decreto».
CC OO, por su parte, advirtió de que la falta de acuerdo con el Ejecutivo supone la «congelación de las otras condiciones de trabajo», además de pérdida salarial, por lo que defendió la importancia de mantener la pervivencia de la mesa general por medio de acuerdos. Esta central criticó la «actitud irresponsable de la mayoría sindical», en referencia a ELA y LAB, y censuró que defiendan posiciones de «desacuerdo como una oferta estratégica» y mantengan una apuesta por la «confrontación», a la vez que descartaba las presiones ante la falta de acuerdo. En los últimos cinco años, recordó, no ha habido movilización alguna. La central basó su rechazo en que la subida no acerca posiciones a la Administración local y foral.
Por su parte, UGT criticó la propuesta porque «no ayuda a recuperar el poder adquisitivo perdido en el último decenio». Acusó al Gobierno vasco de actuar por decreto y de ofrecer puntos ya pactados en 2004 y no cumplidos. Por todo ello, reclamó mantener abierta la mesa general «y que se admitan y negocien contrapropuestas sindicales».






