
-Su plancha ha sido toda una sorpresa. ¿Con qué objetivo concurren?
-La defensa e independencia de la obra social de la Vital respecto a las otras cajas vascas. Damos por descontado que al final habrá fusión, por lo que sólo si se mantiene independiente la obra social de cada una podrá atender a los colectivos minoritarios de cada territorio.
-¿Cómo surgió la idea de presentarse?
-Surgió a raíz de la desaparición del Festival NEFF. Algunos estábamos indignados con la política cultural del Ayuntamiento, ya que también pendía la amenaza sobre otros festivales. La idea fue ir a una propuesta en positivo: plantear lo que pensamos en un foro importante como la Vital, uno de los mayores inversores en cultura del territorio.
-¿Les ha animado algún partido?
-No. No hay ningún partido por detrás, ni tampoco sindicatos que nos avalen o nos ayuden. Los que estamos detrás de esto somos gestores culturales y artistas como Imanol Marrodán, Nekane Aranburu o Mintxo Cemillán, profesores de la UPV en Álava, colectivos literarios, miembros de la Escuela de Artes y Oficios...
-¿Están a favor o en contra de la fusión de las cajas vascas?
-No lo hemos debatido internamente. En las primeras conversaciones algunos estaban a favor y otros, en contra. Pero lo que nos une es la defensa de la obra social de la Vital. Por eso no tenemos una opinión formada. Trabajamos por los colectivos culturales. Lo cierto es que a nivel macroeconómico vamos a tener poco que decir.
-¿Y si les toca votar?
-Fusión sí o no en función del trato se le dé a nuestra obra social.
-La concurrencia de siete candidaturas parece que obligará a acuerdos para la elección del nuevo presidente. ¿Con quién pactarían?
-Pactaremos con quien tenga más sensibilidad hacia nuestras posturas. Estamos abiertos a cualquier planteamiento. Si vamos a trabajar para tener voz, el que mejor la atienda tendrá nuestro apoyo.







