
AGONCILLO 0 - ALFARO 3
De eso se sirvieron los visitantes para en su primera aproximación a Rosel adelantarse en el marcador. Fue en una contra gestada por la banda derecha que concluyó, de manera precisa Asurmendi. El Agoncillo, lento en la recuperación y en la salida, dejaba al Alfaro manejar el tempo del partido. Los riojabajeños, sin prisas y con la paciencia suficiente, se iban sobreponiendo a los golpes (José Carlos dejó el campo con una brecha en la ceja al cuarto de hora) para demostrar oficio para rentabilizar sus ocasiones.
Sola -tras una gran acción de Susi que Rosel desvió a córner- pudo ampliar las distancias en un partido en el que los locales necesitaban agarrarse a un mínimo resquicio para reactivar sus fuerzas. Parecía que la segunda parte debía ser el momento para ese cambio. Pero no aparecía. El que sí lo hizo fue Gurría para anotar el segundo en una larga jugada con pase de banda a banda entre Asurmendi y Sola.
La irrupción de Guerrero (batallador) y un par de diagonales de Cata sobre Jorge -espectacular disparo que repelió Manu en la escuadra- e Iván despertaron a los locales, que comenzaron a desplegar ese juego físico, de lucha y de intensidad que tan buenos resultados le ha dado. Pese a ello, el Alfaro, a la contra y con Asurmendi como protagonista, amplió un marcador algo excesivo.






