
En un intento por transmitir imagen de unidad, la delegada de Urbanismo arropó a Azkuna en su apoyo a la clase empresarial -«el Ayuntamiento mantiene todos los controles en los concursos públicos para evitar irregularidades y no nos chirrían sus declaraciones», puntualizó la concejala-. A pesar de haber recomendado a su compañero de partido que guardara silencio cuando fue emplazado por el alcalde a asumir las explicaciones del caso ante la prensa en El Carmelo, horas después hizo un ejercicio de prudencia y llegó incluso a justificar que fuera Sustatxa quien diera la cara públicamente para diseccionar la compleja gestión legada por EA: «Él es el que debe hablar de Bilbao Kirolak. Es el responsable y cuenta con todo el apoyo del equipo de gobierno. Ha hecho lo que tenía que hacer», defendió.
Madrazo argumentó que «en ningún caso se tiene la sensación en EB de haber heredado un 'marrón'» de la anterior Corporación. Advirtió de que a su compañero «no le temblará la mano» si tiene que abrir expedientes sancionadores, como el incoado al promotor al que el Ayuntamiento ha comprado 58 parcelas de garaje en La Peña por los fallos en el polideportivo del barrio. «Cuando tenga que meter 'caña', la meterá. Tengo absoluta confianza en él», abundó.
Para marcar distancias con la oposición, mostró sus reservas a la comisión de investigación propuesta por Basagoiti -«suena muy rimbombante ir cuestionándose qué hay detrás de todo esto», criticó-. Y, sin citarlo, reprobó la actitud del PP. «Durante estos años, todas las decisiones diarias que se han tomado en Bilbao Kirolak han sido secundadas de forma colegiada», remató.






