
En Euskadi la 'desobediencia' a la ley es manifiesta. No hay más que acudir a cualquier festival, bien sea de pala, cesta, remonte y mano, para comprobar que se sigue fumando en los recintos, y que no se ha adoptado ninguna medida disuasoria ni sancionadora. Los malos humos continúan instalados en los frontones. La Federación Navarra de Pelota, a instancias del Gobierno Foral, sin embargo, está dispuesta a la aplicación de la Ley y acabar de una vez para siempre con un vieja adicción que tiene a un gran número de correligionarios en estos recintos.
El pasado miércoles se celebró en Pamplona, en la sede de pelota de la Navarra, una reunión «informativa», a la que asistieron por parte de Asegarce, Íñigo Salbidea, Rafa Echeverria y un representante de Frontis y otro de remonte. En el encuentro se sugirió a los empresarios que deben cumplir la normativa.
En el último festival celebrado en el frontón Labrit el pasado sábado hubo un hecho significativo al respecto. Por megafonía se avisó que se apagasen los cigarrillos y puros con el propósito de hacer cumplir la legislación. La respuesta por parte de los aficionados fue inmediata. Una pitada estruendosa brotó de las butacas de cancha y desde las gradas altas al requerimiento. «A mí no hay hijo de madre que me prohíba fumar. Hay peores cosas que nos tenemos que tragar y la Administración mira constantemente para otro lado», expresó Agustín Martínez, un industrial de la ribera de Navarra.
«Es una Ley ambigua»
Los representantes empresariales se ven maniatados a la hora de poner en ejecución la normativa. «La ley es completamente ambigua en lo que se refiere a su aplicación. Tanto es así que nosotros desconocemos quiénes son los responsables de que se salvaguarden las disposiciones que se incluyen en la ley», señala un responsable de Asegarce. «¿Quién denuncia?» se pregunta esta misma fuente. «¿Somos nosotros o tiene que venir al frontón un agente municipal o un foral para que ponga la correspondiente sanción al infractor?, que se aclaren de una vez para siempre y que nos lo digan».






