La investigación se enmarca dentro del programa Leonardo de la UE y alerta de que el acoso provoca graves problemas a la víctima. Los niños que los sufren son más propensos a faltar a clase por temor a sus compañeros, tienen mayor índice de depresiones que el resto de la población infantil y los casos más graves pueden conducir al suicidio.
El estudio trata de averiguar también por qué en la mayoría de las situaciones de maltrato escolar una gran parte de los alumnos del aula conoce el drama que vive la víctima pero no hace nada. «El hecho de que el resto de alumnos sienta que sus compañeros son víctimas de 'bullying' sin que la comunidad educativa haga nada para evitarlo, les produce una sensación de inseguridad y les hace pensar que, en cualquier momento, pueden ser ellos los acosados», indica.
Este Manual de Buenas Prácticas para Combatir y Prevenir el 'Bullying' presentado en Durango ha sido elaborado con experiencias de colegios ingleses, alemanes y polacos, entre otros. Sostiene que la forma de hacer frente al maltrato es «desarrollar en las aulas medidas que permitan promover dinámicas antiacoso o actividades destinadas a cambiar el funcionamiento de la organización escolar».






