Aunque el nivel de dudosos (porcentaje sobre el total de créditos susceptibles de convertirse en impagados) general es bajo -en la crisis de 1993 se alcanzó el 4%-, lo destacado es la velocidad a la que crece. Los altos precios de la vivienda y la subida de tipos han apretado a muchos de los que compraron casas en el último lustro que, en ocasiones, confiaron demasiado en que el dinero permanecería barato -entre 2002 y 2005 se mantuvo en mínimos históricos- en la zona euro.
Dudosos, el 0,871%
En octubre, los préstamos dudosos en el sector privado (familias más empresas) se situaron en el 0,871%, mientras que en los hogares alcanzó ya el 1%. En el ámbito estricto de los créditos para comprar pisos y frente una morosidad media del 0,632%, la peor parte se la llevan las cajas de ahorro, que presentan una tasa del 0,728%. Tras éstas, las cooperativas de crédito (0,506%) y los bancos, con un 0,415%.
El panorama ha cambiado y parece que se mantendrá, al menos durante todo el presente ejercicio. Así lo confiesa la AHE, que estima que «el crecimiento de la 'dudosidad' del crédito a los hogares continuará en 2008 con un alza sostenida y moderada». Eso sí, matiza, siempre que variables como el empleo o la inflación no den ninguna sorpresa negativa. La organización también afirma que el propio negocio hipotecario no crecerá en 2007 en términos interanuales más allá de un 14%, cuando en 2006 lo hizo a un ritmo del 26%.
Para intentar aliviar algo la presión sobre los compradores de pisos protegidos, las comunidades autónomas intentaron el miércoles convencer al Ministerio de Vivienda de la necesidad de alargar los plazos máximos de las hipotecas que subvenciona el Gobierno, fijados en 25 años. Un periodo que se ha quedado obsoleto a la vista de la realidad del mercado, en el que la media supera ya los 27 años. El cambio podría introducirse en el Consejo de Ministros de hoy.






