Pero Liubliana quiere también activar la firma del Tratado de Asociación y Estabilización de Bosnia y Herzegovina, la candidatura de Macedonia, resolver los problemas planteados en las negociaciones de adhesión de Croacia y el futuro europeo de Montenegro, que cuenta ya con un TAE. La crisis de Kosovo se anticipa como la más complicada de resolver pero Janez Jansa advertía ayer sobre los riesgos que plantea Bosnia y Herzegovina, donde los acuerdos de paz no están siendo cumplidos y el descontento aumenta.






