Según los datos correspondientes al tercer trimestre de 2007, los últimos computados de manera oficial, la tasa de ahorro de las familias y las instituciones sin fines de lucro sólo alcanzó el 4,8% de su renta disponible, un punto menos que doce meses atrás. Si analizamos lo ocurrido en los últimos cuatro trimestres, el descenso se reduce a tres décimas y dicha tasa se sitúa en el 9,9%, cerca de su mínimo histórico. Se trata del mismo nivel que registraba entre julio y septiembre de 2006, por lo que para bastantes expertos se habría 'perdido' un año dado que las condiciones económicas serán, en principio, peores durante 2008.
A salarios, un 7,2% más
De hecho, la renta disponible de los hogares creció un 3,8% en ese tercer trimestre, con 5.714 millones de euros más que dejaron el saldo acumulado en 157.638 millones, cifra que representa más del 15% del producto interior bruto (PIB). La remuneración de los asalariados aumentó un 7,2% en esos meses, pero las rentas netas de la propiedad (intereses, dividendos,...) disminuyeron un 9,3%. Curiosamente, la suma que abonaron las familias por ese concepto aumentó cinco veces más de lo que lo hizo la cantidad recibida por ellas (35,8% frente a 7,7%). También jugó en su contra el incremento del 21,4% en sus pagos derivados de los impuestos de la renta y el patrimonio.
Tras nueve meses de descensos consecutivos, los hogares presentan unos 'números rojos' importantes, con una necesidad de financiación de 17.170 millones de euros, que representaría el 6,8% del PIB generado entre junio y septiembre de 2007.
Sólo la Administración
El panorama de las empresas, en lo que al ahorro se refiere, tampoco parece muy halagüeño. Su renta disponible descendió un 69% en el período analizado (2.817 millones menos), lo que impidió que estas sociedades no financieras pudieran cubrir el montante total de inversión del sector, que alcanzó los 37.581 millones, un 10,2% más que hace un año. Por ello, su necesidad de financiación alcanzó los 32.391 millones, representativa del 13,1% del PIB trimestral.
Por el contrario, las cuentas sí les fueron bien a las Administraciones Públicas, que aumentaron su renta disponible un 17,8% hasta los 72.493 millones. El superávit público en el tercer trimestre llegó a los 21.205 millones (equivalente al 8,5% del PIB generado en ese período). Por su parte, la capacidad de financiación registrada por bancos y cajas en el mismo período fue de 4.028 millones. De hecho, ambos sectores fueron los únicos que lograron cubrir con creces sus inversiones respectivas.
Debido al mal comportamiento de la balanza comercial (pese a ralentizarse el avance de su déficit) y al aumento de las remesas enviadas al extranjero, el 'agujero' de la economía nacional entre julio y septiembre creció un punto básico y se situó en 24.868 millones (un 9,9% del PIB trimestral).






