
En otro alarde público, Iñaki Badiola se destapó ayer en Zubieta con una revelación dramática para la Real Sociedad si se cumple. «Nuestra opinión, y hay que ser sinceros, es que con este equipo no se sube a Primera». Así se lo debió decir también el día anterior a su entrenador, Chris Coleman, fichado en verano por la directiva anterior bajo la expresa recomendación de un galés no menos ilustre por Anoeta, John Benjamin Toshack. Y como no se sube, según el presidente, es preciso mejorar el plantel ahora que se reabre el mercado. Se espera por San Sebastián a Fran Mérida (Arsenal) y se especula con Crosas (Barcelona) y Zigic (Valencia).
He aquí donde se disparan las diferencias, en los fichajes. Badiola ofrece al preparador una retahíla de ellos para ya -«le propusimos cinco entre ocho nombres»- y Coleman se lo tiene que pensar. Duda entre aceptar jugadores e injerencias en su parcela o renunciar al cargo. «Hicimos un desnude total, las personas que podemos traer y por qué», justificó el dirigente ante la Prensa sobre su cita con el 'míster'. «Esas incorporaciones son por el bien de la Real», añadió. Ante tal dispendio, el entrenador, desconfiado, pidió «un par de días» para evaluar las incorporaciones -a algunos futbolistas les conoce «de oídas»- y resolver sobre su futuro.
Se espera, por tanto, que entre mañana o el viernes, siempre antes del partido del sábado contra el Alavés, el galés hable, se explique y, sobre todo, sentencie. Está en un callejón sin salida, aunque sabe que cuenta con el apoyo de la caseta y el aprecio de parte de la grada. En el peor de los casos, si se decanta por rechazar los planes presidenciales y renuncia a su elevado contrato, no parece probable que su marcha se produzca antes de la disputa del derbi vasco de Anoeta.
«A tiempo»
Badiola está convencido de que con la actual plantilla la Real Sociedad está condenada al fracaso, a seguir purgando en Segunda, pero está igual de seguro de que ascenderá con las incorporaciones que propone. «Estos días hemos estado viendo la situación deportiva y financiera, y no está chupada, pero sí medio chupada. La económica es difícil, pero no imposible» -ayer comenzó un exhaustivo análisis de las cuentas de la casa donostiarra, una 'due diligence'-. «Y en lo deportivo, ya veréis que os váis a ilusionar», prometió el empresario. De acuerdo a su opinión, «aún estamos a tiempo de coger el tren». El ascenso le queda a cuatro puntos y el liderato, a once. El Alavés suma cuatro menos que el vecino.
«¿Está 'Jabo' Irureta' en la recámara por si se marcha Coleman?», se le preguntó a Badiola. Éste no tuvo inconveniente en admitir que «sí», pero aclaró que es «optimista» y que espera que «se suba en nuestro buque, el Queen Elizabeth. Hay que ser sinceros, el buque va en una dirección, y la va a seguir. El 71,6% de las acciones dio su voto de confianza a nuestro proyecto, nuevo y diferente». Y de él, por lo visto y dicho, Badiola no se apea ni con la mar brava.






