
EL CONCIERTO
EL CONCIERTO
La cantante retorna a la capital alavesa después de cinco años. En enero de 2003 actuó en el mismo escenario, donde presentó su noveno trabajo, 'Me gustaría que me comprendieras'. Ahora lo hace inmersa en una gira nacional de casi cuarenta actuaciones, que comienzan este mismo sábado en la localidad alicantina de Elda. Allí ya están agotadas todas las entradas para un concierto que promete emociones nuevas y, por qué no, de siempre, gracias a una voz singular que vuelve a sentirse en este proyecto.
Once canciones con unas letras que rebosan vitalidad, después de que la cantante coruñesa haya superado un cáncer de mama que le detectaron en las navidades de 2006, y que le obligó a suspender la gira de su anterior álbum 'Sencilla alegría'.
Tras ser operada con éxito y someterse a la quimioterapia y la radioterapia, la intérprete ha alumbrado este trabajo donde su primer sencillo, 'Sé feliz', constituye un auténtico canto al optimismo. Un bolero con ritmos de blues en el que defiende la alegría como refugio, derecho y destino.
Grabado en Londres
No es el único estilo que la gallega aborda en este disco, donde ha estado acompañada por músicos de la talla de Pino Palladino al bajo, el guitarrista Robbie McIntosh y Paul Wickens a los teclados, además de su fiel batería, Tino DiGeraldo, con el que lleva trabajando casi dos décadas. Un plantel estelar que ha dado como resultado un álbum versátil, con letras poéticas, melodías apaciguadoras, mensajes optimistas y, cómo no, aires rockeros potentes y reivindicativos como el de 'Cara y cruz' o 'Besos al aire'.
También hay espacio para las baladas como '18 años' -una versión de 'Il venait d'avoir 18 ans', que popularizó la cantante francesa Dalida en los años 70-, para el pop pegadizo de 'Soy', el sonido instrumental de 'Crece el caudal' y la colaboración con Carlos Goñi, el líder de la banda Revólver, en 'Lo mejor'.
La mayoría de las canciones de 'Vida tóxica', un trabajo producido por Paco Trinidad, han sido compuestas por la propia cantante, quien se trasladó hasta los estudios londineneses Town House para grabarlo a principios del pasado septiembre, de forma que el cedé viera la luz dos meses después.






