En todas las modalidades estables de empleo se apreciaron descensos salvo en el contrato ordinario. Su firma creció un 6,59%, con 3.698 ejemplares más. Muchas de estas colocaciones cuentan con ayudas económicas surgidas a raíz de la última reforma laboral, consensuada entre Gobierno, organizaciones empresariales y centrales sindicales, que comenzó a aplicarse el 1 de julio de 2006.
El perfil del trabajador más perjudicado con esta desaceleración, según los datos publicados por el Ministerio de Trabajo, responde al de un hombre, con edad entre los 25 y los 44 años, dedicado al sector servicios.
El mayor descenso, de 68.266 contratos indefinidos, se dio en el grupo de edad señalado. De este total, 42.602 eran hombres y 25.664, mujeres. Por sectores productivos, los servicios encabezaron el descenso con 57.587 contratos menos. La construcción contabilizó una reducción de 23.641; la industria, de 17.375; y la agricultura, de 2.008 contratos.
Menos conversiones
En diciembre de 2007 se crearon 134.511 colocaciones indefinidas, 100.611 menos que un año antes. La pérdida más elevada, del 64,29%, se contabilizó entre las conversiones de temporales en fijos. Este tipo de empleo estuvo bonificado durante los primeros seis meses de vigencia de la reforma laboral.
También resultó significativo el descenso del 20,53% de los contratos de minusválidos bonificados, pese a que en datos absolutos, la caída sólo supuso 39 ejemplares menos.






