
El día de Reyes 2008, una jornada caracterizada por sus agasajos a niños y mayores, será recordado por la cátedra como un día negro para sus intereses. Tanto en el encuentro preliminar como en el estelar, correspondiente al Campeonato de mano parejas, sufrieron un serio correctivo monetario. Sus tesis fueron zarandeadas por los protagonistas de la película.
En el duelo entre Koka y Begino contra González y Barriola, ofrecieron sin ponerse aún la pelota en juego, 100 a 50 euros a favor de los representantes de la promotora de los Vidarte. Más tarde, cuando las presuntas víctimas se pusieron al mando de la situación, 10-2, tuvieron que dar un giro copernicano a sus propuestas iniciales.
Y no digamos cuando el dueto de Asegarce se puso a dos tantos de la victoria, 20-12. Los que tuvieron la suerte de cambiar de chaqueta se frotaban las manos de satisfacción. Sin embargo, lo peor estaba por llegar. Los rezagados entraron de lleno en el partido y de 12 se fueron sin remisión al cartón 22. Fue un remontada espectacular.
Pasajes para enmarcar
Algunos pasajes que se contemplaron a lo largo de la refriega fueron para enmarcar. Sobre todo las caras de los actores principales. A Koka y Begino se les quedó un semblante tétrico, pesaroso. Como si les hubiese caído encima el firmamento. Y no era para menos. Después de tocar con sus dedos el cartón 22, se quedaron sin regalo. En cambio se ganaron carbón a toneladas.
Se visualizaron dos partidos en uno. En el primero, Begino, poseedor de una poderosa derecha, tuvo de recadista al zaguero de Leitza. Gracias a su dominio Koka gozaba de infinitas oportunidades para finalizar los tantos y al mismo tiempo ponía en evidencia al zurdo de Askain, que tenía serías dificultades para ubicarse en el sitio bueno de la cancha.
En el segundo episodio cambió la decoración. Aritz Begino comenzó a cometer un error tras otro. Parecía que su zurda se había convertido en una mano de mantequilla. Fue entonces cuando Abel Barriola tiró de oficio, al mismo tiempo que Sebastien González se sacudía la empanada que arrastraba sobre sus espaldas. Con Koka rebasado y metido en su trinchera particular, pasó lo que tenía que pasar para desconsuelo de los sufridos hombres que se juegan sus dineros en los frontones.
Un preliminar reñido
En el encuentro con el que se abrió el festival, Capellán y Arruti, se impusieron por la mínima (22-21) a Del Rey y Zubieta. Imperó el equilibrio, con constantes igualadas en el marcador, y hasta el último suspiro no se resolvió el debate. Hubo mucho calor en los cuadros alegres por la propuesta arriesgada de los dos riojanos. Los hombres de las apuestas también tuvieron mucho movimiento.
Hay que subrayar el excelente comportamiento que viene teniendo Miguel Capellán. El veterano delantero de Hervías, que entra a diario en las carteleras de Aspe, viene dando auténticas lecciones de pundonor y profesionalidad. En la zaga, Arruti cuajó un buen partido. Mantuvo a raya su oponente y fue un fiel escudero del riojano.






