
El proceso de adjudicación choca con la polémica suscitada no sólo en torno al parque de Kolometa, sino en relación a los tres alaveses, después de que el diputado de Medio Ambiente de este territorio, Mikel Mintegi, se haya rebelado contra la planificación eólica aprobada por el Parlamento, con los votos de su propio partido, EA. Mintegi discrepa de la determinación adoptada por la Cámara de Vitoria y quiere que el Ejecutivo foral alavés establezca un plan propio.
Cada uno de estos cinco emplazamientos cuenta ya con una media de nueve peticiones por parte de empresas privadas, interesadas en la construcción y explotación de los mismos. La decisión que el Ejecutivo quiere adoptar en diciembre es, precisamente, la selección de qué empresa accederá a cada una de las localizaciones. A partir de ahí, deberán presentar un proyecto de detalle sobre la instalación y superar un estudio de impacto ambiental.
Los cuatro parques eólicos que están en funcionamiento en Euskadi en estos momentos generan 145 megawatios a la hora de potencia eléctrica. Los cinco que están en fase de adjudicación generarían unos 200 megawatios de electricidad a la hora, suficiente para atender el consumo de 100.000 hogares.
Sorpresa
El Departamento de Industria del Gobierno vasco ha recibido con una considerable sorpresa la polémica suscitada en el seno de la Diputación alavesa. El viceconsejero de Energía, José Ignacio Zudaire, ha recordado que la planificación energética en el País Vasco ha sido fruto de un proceso de reflexión y persigue el objetivo de rebajar la dependencia del petróleo, además de incrementar, por razones de seguridad y eficiencia en el suministro, la generación dentro de la comunidad autónoma. «Dentro de esos objetivos -apunta el viceconsejero- se consideró necesario recurrir al máximo posible al campo de las energías renovables y establecer un procedimiento que ofreciese garantías».
Por otra parte, Industria cree que la polémica suscitada tiene una deriva 'preocupante', ya que puede bloquear en el futuro la ampliación de la generación eólica. «Hasta el momento, han surgido voces contrarias a alguno de estos parques -apunta Zudaire- pero no se han ofrecido alternativas, nuevos emplazamientos. Además, si la planificación que se ha hecho es correcta y tenía un amplio consenso, ¿con qué legitimidad vamos a anular ahora un emplazamiento para establecer uno nuevo?».
Por otra parte, desde Industria se añade que el Gobierno está «haciendo esfuerzos también» para explotar las posibilidades de la energía fotovoltaica, pero que esta tecnología tiene sus limitaciones. «Producir la energía eléctrica que ofrece un parque eólico requiere una 'huerta solar' con una superficie tres veces mayor que la del municipio de Getxo», ejemplifica.






