
El ultraderechista acudió a Gernika en condición de abogado por el juicio que se celebra contra tres militares que participaron en un altercado el pasado mes de junio en la herriko taberna de Mungia. En este contexto, bajo el lema '1937-2007. Faxistak berriro Gernikan. Faxistak kanpora' (1937-2007. Los fascistas de nuevo en Gernika. Fuera fascistas), la izquierda abertzale había convocado una concentración de protesta frente al juzgado en el que se celebró el litigio. Al mismo tiempo, durante los últimos días había realizado un llamamiento a los vecinos para que cerraran las persianas de sus viviendas «en señal de que no era bienvenido» y sacaran ikurriñas a los balcones.
Desde primera hora de la mañana la Ertzaintza desplegó un importante dispositivo por las diferentes calles colindantes al edificio. La fachada estaba despejada de vehículos y se impedía la presencia de transeúntes frente a la misma. Los primeros momentos de tensión se produjeron sobre las 10.30 horas, cuando el grupo de jóvenes trató de alcanzar el juzgado por el acceso situado frente a la iglesia de Santa María. Las unidades antidisturbios se lo impidieron, lo que dio pasó a gritos e insultos por parte de los congregados.
Media hora más tarde, escoltado por dos furgonetas de agentes, llegó el coche que trasladaba a Ynestrillas y sus acompañantes. El vehículo fue introducido de inmediato en el aparcamiento subterráneo de las instalaciones. Los radicales, poco después, se desplazaron a una calle colindante, desplegaron una pancarta en la que se podía leer 'Euskal Herria Nazioa. Faxistak kanpora' (Euskal Herria es una nación. Fuera los fascistas) y lanzaron consignas contra la Ertzaintza.
Pequeña carga policial
Una pequeña carga consiguió dispersar a los alborotadores. Algunos encapuchados se ensañaron entonces con un vehículo de la policía autonómica aparcado en las inmediaciones de la Casa de Juntas, que sufrió daños leves, y los cristales de diferentes oficinas. A continuación cortaron el tráfico al cruzar varios contenedores en las calles más céntricas. En Juan Calzada prendieron fuego a tres de ellos, aunque sólo ardió uno.
Sobre las 13.00 horas, Sáenz de Ynestrillas abandonó el juzgado en su vehículo. A su salida del aparcamiento fue recibido con insultos por parte un grupo de personas reunidas en las inmediaciones. El ultraderechista recibió a los medios gráficos que le esperaban haciendo la señal de la victoria con los dedos, mientras sus acompañantes lanzaban cortes de mangas desde el interior del vehículo.







