
VALENCIA 0 - ROSENBORG 2
El Rosenborg volvió a ser superior, no sólo física, sino también futbolísticamente al Valencia, y aprovechó la debilidad defensiva y el nulo fútbol en el medio campo del conjunto 'ché'. La afición de Mestalla, la misma que pedía a gritos la marcha de Quique, despidió al equipo con pitos, pero también apuntó directamente al palco, con una pañolada a un presidente, Juan Soler, que también se acerca al abismo.
Arrancó con muy buena intención el Valencia, moviendo el balón con velocidad y al ataque, pero, aunque Hirschfeld realizó un par de grandes paradas a remates de Helguera y Villa, también tuvo suerte de no irse al descanso con más goles en contra. Fue incapaz de superar el sistema defensivo noruego y se echó hacia atrás ante un Rosenborg que marcó a la contra pero en los últimos minutos del primer tiempo fue atrevido y vivió casi siempre en campo 'ché'. Al Valencia no le funcionaron las bandas, no generó juego con Albelda y Fernandes, y Villa, aunque pudo empatar en el 44 si no lo hubiese evitado el meta noruego, acusó la inactividad. Además, el Valencia se puso muy nervioso con el marcador en contra y el Rosenborg estuvo a punto de aprovechar sus errores defensivos.
Sólo funcionó el Valencia el primer cuarto de hora, porque en cuanto comprobó que no tenía precisión en el último pase y que era casi imposible encontrar huecos en una defensa tan poblada, perdió la confianza y dejó de dominar. Perdió muy pronto el control del partido y se vio desbordado en varias ocasiones por los contragolpes noruegos y la calidad individual de Iversen y Koné. Éste perdonó el segundo a la media hora con un cabezazo demasiado picado con Hildebrand batido, y aún tuvo otra gran oportunidad abortada por Hildebrand al filo del descanso, cuando el dubitativo Valencia peor lo estaba pasando y el Rosenborg era el dueño del encuentro.
Morientes, lesionado
Por si no tenía suficiente el Valencia, en esos momentos Morientes recibió un pisotón en el tobillo y el delantero extremeño ya no salió en la segunda parte, que ya con Vicente en la banda izquierda el Valencia comenzó como en la primera. Lanzado arriba y buscando los centros desde los laterales. Sin embargo, el Rosenborg siguió defendiéndose con mucho orden y el Valencia se fue quedando sin ideas. También sin la pelota, con un doble pivote que pese a su esfuerzo en la contención no dejaba de perder balones, mientras el Rosenborg seguía lo suyo, defendiendo de forma notable y esperando atrás a dar otro hachazo. Y lo consiguió.






