Evidentemente, para que ello se desarrolle de forma eficiente se necesita complicidad y comprensión por parte de las administraciones públicas. Una complicidad y una comprensión olvidadas en el caso del País Vasco, ya que la consejería de Cultura sigue sin cumplir su línea de actuación 1 del eje estratégico número 3 del Plan Vasco de Cultura, donde se prometía la revisión de la Ley de Fundaciones para los años 2005 y 2006.






