
La 'Y' vasca es la primera infraestructura ferroviaria de la comunidad autónoma con un ancho de vía internacional (1.465 milímetros). Tendrá estaciones en las tres capitales vascas, además de en Irún, Astigarraga y Ezkio-Itsaso. El nuevo medio de transporte empezará a funcionar en 2013 y permitirá viajar de San Sebastián a Vitoria en media hora, lo mismo que de la capital alavesa a Bilbao. En la actualidad, ya está en obras el trazado alavés entre Arrazua-Ubarrundia y Legutiano II. El año próximo también se sacarán a licitación los tramos Beasain Este, Beasain Oeste, Legorreta III y Tolosa.
Los trabajos entre Itsasondo y Ordizia empezarán con varios meses de retraso sobre la fecha anunciada por la propia consejera (otoño de 2007). Previamente, la Administración vasca tendrá que adjudicar las obras y tratar con los representantes municipales de las localidades guipuzcoanas afectadas. López de Guereñu destacó ayer que su departamento está cuidando la «relación entre instituciones» a la hora de informar sobre el TAV. De hecho, el Gobierno vasco se reunirá con los alcaldes en las próximas semanas. Según la consejera, en los últimos años se han mantenido «alrededor de cincuenta encuentros» con las corporaciones de Aduna, Itsasondo, Ezkio-Itsaso, Zizurkil y San Sebastián, entre otras.
A pesar de los cambios políticos registrados en algunos ayuntamientos tras las elecciones municipales, la titular de Obras Públicas mostró «la firme voluntad» de conversar también con los nuevos alcaldes. En esos encuentros, la consejería aportará «información directa y amplia» sobre la forma en que el trazado de la 'Y' vasca incidirá en sus localidades. «Además, ofreceremos la colaboración para acordar medidas que minimicen el impacto de las obras en beneficio de los vecinos».
Algunos encuentros no se prevén sencillos, habida cuenta de la postura contraria a las obras de la 'Y' vasca mostrada en varios municipios por donde pasará el TAV. En algunos de ellos, como Itsasondo, incluso se ha convocado una consulta popular entre los vecinos.
A este respecto, López de Guereñu consideró que «sería difícil de entender que un responsable institucional, al que se le brinda información directa de un proyecto que va a afectar a su municipio y a sus vecinos, y al que se le ofrece acordar medidas para minimizar la afección, lo rechace o no quiera colaborar». De todos modos, advirtió de que las consultas convocadas en varios municipios no tendrán validez ni pararán la 'Y' vasca, porque se trata de una «infraes- tructura catalogada de interés general».
Conexión con Navarra
En el capítulo de relaciones institucionales, la consejera informó de que, en las próximas semanas, mantendrá una reunión con la nueva consejera de Obras Públicas de Navarra, Laura Alba para abordar la conexión de la 'Y' con la comunidad vecina. «La solución corresponde a tres administraciones: Fomento y lo ejecutivos vasco y navarro», afirmó Guereñu. El Gobierno vasco quiere establecer la conexión entre la estación de Ezkio-Itxaso y Alsasua, respetando el corredor que queda entre los dos espacios protegidos, Aizkorri-Aratz y Aralar.
Entre tanto, la gestión de las expropiaciones en Guipúzcoa y la permuta de terrenos se están canalizando a través de Lurranek, una oficina de atención a los afectados que abrirá una delegación fija en el Goierri en colaboración con la Diputación.
Hasta la fecha, se han celebrado alrededor de 300 reuniones con los propietarios, unos encuentros en los que el Gobierno vasco está prestando especial atención a los problemas que puedan encontrar las explotaciones agrarias. A sus dueños se les ofrecen diferentes alternativas, bien para mantener la misma actividad, bien para reducir el impacto del tren.
En el tramo de Ordizia-Itsasondo, los 27 afectados «han recibido ya una carta certificada y conocen cuál será su afección», según la consejera. Un técnico analizará las posibilidades con cada uno de ellos. Ahora bien, aunque Lurranek gestione las expropiaciones, el trámite último corresponde al Ministerio de Fomento.






