
EL PERSONAJE
-¿Para qué necesitamos una Academia como la que proponen?
-Empezamos a plantearnos la idea en 1998, cuando Eusko Ikaskuntza cumplió 80 años. Yo asumí la presidencia en 2002 y me encontré con un proyecto frente al que había reticencias muy fuertes por parte de la comunidad académica. Yo también tenía mis dudas. Todos nos hacíamos esa pregunta: ¿para qué hace falta una Academia?
-¿Y cuál fue la respuesta?
-Que la sociedad está viviendo cambios muy profundos y tenemos personas de indudable prestigio, pero están metidas normalmente en su ámbito de actuación, muy especializado, y falta una visión general de hacia dónde vamos que sirva para orientar a la sociedad. Queremos que esas personalidades de ámbitos muy distintos se reúnan para reflexionar en común, analizar las posibles carencias futuras, orientar a Eusko Ikaskuntza y a la sociedad en general, y emitir opiniones a petición de las instituciones. El objetivo es ser una voz crítica.
-¿Una guía?
-Sí. La Academia tiene que ser un punto de referencia crítico de la sociedad, y así se lo hemos transmitido al Gobierno vasco, al navarro y al central. Hacer de Jakiunde un referente social es un reto.
-Ha dicho que nuestra sociedad está viviendo cambios profundos...
-Por ejemplo, el sector industrial ha pasado en veinticinco años de representar el 35% ó 40% del empleo en el País Vasco a suponer el 24%. De tener las propiedades de las empresas vinculadas al país, se ha pasado a que dependan de fondos de inversión extranjeros que se llevan la cabecera fuera y tienen la visión puesta en las plusvalías que genera la compra-venta de empresas más que en su continuidad.
Identidad con el país
-¿Hacia dónde vamos?
-Es lo que hay que analizar. Lo que no podemos hacer es frenar el cambio. Tenemos que ver cómo respondemos a esa situación económica cambiante, algo que está examinando el Consejo de Excelencia Social de Eusko Ikaskuntza.
-¿Y dónde entra la nueva Academia?
-Estamos viviendo un cambio cultural impresionante. Tengo 70 años y el modo de vida de mi niñez no tiene nada que ver con el de hoy, y eso configura un nuevo modelo de sociedad. Por otro lado, la mezcla de culturas fruto de la inmigración contribuye a crear otro modelo de sociedad distinto en lo que se refiere a identidad con el país.
-Vamos hacia una realidad social parecida a la de grandes ciudades como Londres y Nueva York.
-Pluriidentitaria. Vamos hacia un mundo en el que uno puede ser perfectamente colombiano y vasco o andaluz y vasco. No hay que ver este cambio como algo negativo. No hay que considerarlo un lastre ni ponerle freno. ¿Pero qué papel juega ahí el sentimiento vasco para aglutinar a la sociedad con gente de distinta procedencia? Suma a eso las limitaciones medioambientales, que nos van a llevar hacia un nuevo modelo de sociedad porque la situación actual es insostenible. Vivimos demasiado bien para las condiciones en las que estamos. Hemos pasado, en el País Vasco, de tener en 1992 un 26% de desempleo y 660.000 puestos de trabajo a que ahora haya un 4% de paro y unos 940.000 empleos. Vivimos como nuevos ricos; pensamos que la bonanza va a ser permanente.
-Pero la economía tiene ciclos y pueden volver las vacas flacas.
-Sí. Hay ciclos coyunturales y estructurales, a largo plazo. Creo que estamos en un profundo cambio de ciclo a largo plazo. Si ahora nos pidieran un sacrificio como los de hace veinte años, no estaríamos dispuestos a hacerlo. Y, además, las diferencias entre ricos y pobres están aumentado en el mundo.
-Y aquí mismo.
-Antes igual no había formación e información sobre eso, pero ahora la tenemos. Y eso está detras de las migraciones masivas. La situación de desequilibrio social que vivimos es injusta e insostenible. Por eso, los que estamos en lo alto de la ola vamos a tener que bajar para que otros países puedan crecer.
-¿Qué puede aportar un pequeño grupo de personalidades de la cultura a clarificar ese panorama?
-Se trata de personas notables en su campo de actuación, con una importante red de relaciones y una visión extraordinariamente amplia que se sale de la rutina y de la pelea política diarias que desde lejos muchas veces no se entiende. Es gente que sabe mirar al futuro con una perspectiva distinta. Y que sean de muchas especialidades es lo que le da la riqueza: hay literatos, cineastas, físicos, economistas... Ojo, ¿tampoco tenemos que esperar milagros!






