
La comisión de Sanidad aprobó por unanimidad -EHAK no participó ni en el debate ni en la votación- exigir al Departamento dirigido por el consejero Gabriel Inclán que defina, «en el plazo de seis meses», una «estrategia de actuación sobre las revisiones ginecológicas» dirigidas a mujeres de entre 25 y 65 años. El programa deberá incluir citologías periódicas para prevenir el cáncer de cuello de útero, entre otras posibles enfermedades. La enmienda transaccional fue aprobada finalmente por todos los grupos presentes en la comisión.
En la exposición realizada por Juana Iturmendi, la parlamentaria popular recordó que «el cáncer de cérvix es el único del conjunto de cánceres que pueden afectar al aparto genital femenino en el que actualmente se pueden establecer estrategias de prevención, detección precoz y tratamiento de sus estados iniciales», por lo que instó al Gobierno vasco a que implante un programa de revisiones ginecológicas. La propuesta no sólo fue aprobada por unanimidad sino que el resto de grupos se sumaron a la necesidad de que se asegure la «mejor práctica clínica siguiendo las recomendaciones del Comité Asesor en prevención del cáncer de la Unión Europea y de la Estrategia en cáncer del Sistema Nacional de Salud».
La prevención
La Cámara vasca urgió ayer al Ejecutivo autónomo a que tome una determinación al respecto en un plazo máximo de seis meses. «Queremos vacunas y queremos revisiones», resumió la parlamentaria socialista, Rosa Roncal. El PNV también se sumó a la petición y recordó que «la prevención es un elemento clave. Lo importante es que se llegue a todas las mujeres», subrayó la nacionalista Estíbaliz Arnáez.
Juana Iturmendi recordó que en la actualidad no existe este tipo de pruebas para mujeres sin síntomas, «sino que se llevan a cabo de manera oportunista». La parlamentaria popular también alertó sobre el incremento del número de casos de cáncer de cuello de útero «principalmente por la infección del virus del papiloma humano (VPH) a través de contactos sexuales». En este sentido, la parlamentaria popular insistió en que hay que prevenir la enfermedad a través de «pruebas de citología cérvico-vaginal para la detección precoz mediante cribados sistemáticos que permitan una actuación temprana sobre el tumor».
Aunque el cáncer de cuello de útero no es de los más comunes entre las mujeres, las cifras son cada vez «más preocupantes», coincidieron los grupos parlamentarios. Si en el año 2.000 se detectaron un total de 72 casos en todo el País Vasco, dos años más tarde los datos cifraban el número de casos en 82, según informó el Departamento de Sanidad.






