
De vuelta al presente, el timonel de Río Tercero reconoce las dificultades que atraviesa el equipo. Sin Linton Johnson ni Simas Jasaitis y con Will McDonald en camino para intentar aterrizar hoy en Atenas, el panorama parece desolador. Sin embargo, Prigioni no renuncia a las posibilidades de sorprender hoy al Olympiacos. «Tenemos problemas, pero mejor que estas cosas nos sucedan ahora que más adelante. A pesar de todo, creo que tenemos capacidad para ganar en Grecia».
En todo caso, el 'cerebro' baskonista reconoce que el TAU tendrá que bordarlo ante un rival quizás menos rodado, pero que ha acumulado jugadores en todas las posiciones y que apenas va a echar de menos a los ausentes; el lesionado Vasilopoulos y el apartado por sobrepeso Schortsanitis. «Podemos ganar, pero dependemos de muchas cosas. Hay que hacer un partido serio, estar acertados y después a ver si tenemos un buen día». No obstante, Prigioni intenta restar dramatismo a una posible derrota en El Pireo. Al fin y al cabo, se trata del primer partido de una fase inicial interminable. «Recuerdo que el año pasado nos ganaron por 20 en el primer encuentro y después les eliminamos en cuartos de forma contundente. La clave es llegar a los momentos importantes de la temporada en las mejores condiciones».
Pabellón repleto
Después de jugar su primer partido liguero a puerta cerrada en pago a una sanción pendiente, el Olympiacos se estrena esta noche ante su afición en un pabellón de La Paz y la Amistad que bien podría esta repleto. Al menos, así lo espera Zoran Planinic, otro de los jugadores que fue colocado en la agenda de refuerzos estivales del conjunto griego.
El base croata entiende que el factor ambiental estará del lado del Olympiacos, no sólo por lo incansable de su afición, sino también por «el deseo de agradar de muchos jugadores nuevos que han llegado a la plantilla». «El Olympiacos va a jugar un partido duro. Ha empezado la competición doméstica un poco después que nosotros, pero seguro que quiere demostrar que es uno de los favoritos para ganar la Euroliga», asume. Zoran Planinic apuesta por «realizar una gran defensa» y advierte del peligro que inspiran Qyntel Woods, Arvydas Macijauskas y Ioannis Bourousis.






