
La nota esta firmada por la ejecutiva de la coalición el pasado 8 de octubre, al día siguiente de que el magistrado decretara la prisión y cuatro después de su arresto en la localidad de Segura. En ella acusa al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de ofrecer como «único camino Constitución y represión», y al PNV de defender una propuesta que cierra «todas las vías» a la independencia.
En el texto, publicado ayer por 'Gara', la dirección de Batasuna, sensiblemente diezmada por las detenciones y cuyas cabezas visibles están ahora representadas por Pernando Barrena, Marije Fullaondo, Jone Goirizelaia y Karmelo Landa, asegura que «nos han golpeado, nos han golpeado duro, nos han hecho daño». Este reconocimiento, sin embargo, contrasta con las declaraciones de Barrena la pasada semana, en las que afirmaba que ya esperaban «una respuesta dura» por parte del Gobierno para hacerles «pagar» el final del proceso de paz.
A partir de la confesión de desconcierto que les ha generado los encarcelamientos -realizada en la primera línea del documento-, la mesa nacional enarbola un discurso conocido y anuncia que responderá con «mayor iniciativa política si cabe». Su única estrategia desde que ETA hiciera explotar una furgoneta bomba en la T-4 de Barajas que mató a dos personas ha sido defender su propuesta de nueva autonomía a cuatro -que incluya a Euskadi y Navarra- si así lo deciden los vascos.
El texto reprocha a Zapatero haber cerrado «todas las puertas a la independencia», razón por la que «ha decidido golpear al único agente político que representa el proyecto independentista vasco». Se olvida en este punto de formaciones que también lo hacen explícitamente como EA o Aralar.
La ejecutiva de Batasuna reitera su censura al PNV, al considerar que su objetivo es «pactar con el Estado para mantener sus cuotas de poder y así seguir haciendo negocio». A cambio, añade, los jeltzales ofrecen al Gobierno «un pacto donde se cierren todas las vías hacia la independencia de Euskal Herria».
«Mensajes engañosos»
El otro blanco de sus críticas, el presidente Zapatero, es, en opinión de los mahaikides, «consciente de que tiene enfrente a un pueblo que no va a poder doblegar; y si se empeña en ello, al igual que sus antecesores, fracasará». Añade que los estados español y francés pueden «golpear, agredir, ilegalizar y encarcelar» a la izquierda abertzale, pero «el problema de fondo lo tienen con este pueblo: con un pueblo que es una nación y que ha decidido que está en sus manos organizar su futuro».
El secretario general del PP vasco, Carmelo Barrio, mostró ayer su desconfianza hacia los propósitos de la izquierda abertzale y subrayó que «la única iniciativa política» que puede presentar «ETA-Batasuna» es la «estrategia criminal y de acoso que ejercen contra la sociedad». A su entender, la mesa nacional, «ahora en parte neutralizada», lanza «mensajes engañosos y falsos».






