
El alcalde donostiarra, Odón Elorza, durante la Junta de Portavoces del Ayuntamiento de San Sebastián celebrada hoy para analizar los incidentes de violencia callejera ocurridos el pasado sábado en la ciudad. /Efe
El consejero del Interior, Javier Balza, ha negado hoy que la Ertzaintza se viera "desbordada" en los incidentes del pasado viernes en San Sebastián, y ha señalado que el dispositivo policial era "muy potente" y "preparado y pensado para el día". Balza destaca que los altercados fueron "muy graves, como probablemente hace mucho tiempo que no se vivían" en la capital guipuzcoana.
Balza ha realizado estas declaraciones tras asistir a la Junta Local de Seguridad de la ciudad, integrada por responsables del Departamento de Interior y del Consistorio, que analizaron los incidentes registrados el pasado viernes para protestas por la convocatoria de un acto de la Falange, así como las medidas adoptar de cara al futuro. El consejero ha dicho que no es "inocente" y es consciente de que "han sido unos días de polémica, de declaraciones contradictorias", por lo que su intención hoy era "superarlo".
Por ello, tenía interés en acudir "personalmente" a este encuentro de cara a ofrecer "un pacto de lealtad" que permita que "lo haya que revisar y trabajar se haga internamente en la comisión de coordinación entre Ertzaintza y Policía local, y garantizar que a través de la lealtad institucional se pueda hacer mayor oposición a quien busca romper la convivencia". De esa manera, en el encuentro analizaron cauces para que el Ayuntamiento haga llegar a Interior su opinión en la preparación de futuros dispositivos.
Asimismo, ha asegurado que "los mayores interesados" en que no se vuelvan a repetir esos altercados son su Departamento y el Ayuntamiento, por lo que la relación entre ambos cuerpos policiales es "alta y está garantizada en el futuro". El responsable de Interior ha defendido que el pasado viernes "había un dispositivo muy serio, muy potente preparado" y ha destacado que "fue un día muy duro" y los incidentes "muy graves", como "probablemente hace mucho tiempo que no se vivían" en la ciudad.
Destrozos
Por otra parte, los destrozos habidos durante los incidentes del pasado viernes en San Sebastián, cuando simpatizantes de la izquierda abertzale protestaban por la convocatoria de una manifestación de la Falange en la ciudad, costarán a las arcas municipales "decenas de miles de euros". A falta de concretar algunos datos, el concejal de Mantenimiento Urbano, Alberto Rodríguez, ha anticipado hoy en una rueda de prensa que "sólo en mano de obra" estos altercados "le han supuesto a la ciudad" un desembolso de 15.000 euros.
Según ha precisado, un total de 44 operarios invirtieron 354 horas de trabajo "en devolver a la ciudad su aspecto habitual", de las cuales 100 fueron "extraordinarias". Además, se quemaron un total de 23 contenedores de materia orgánica, que son los que gestiona el Ayuntamiento y cuya reposición costará más de 26.000 euros. También se calcinaron una docena de contenedores de reciclaje, responsabilidad de la Mancomunidad de San Marcos, ha añadido el edil socialista.
Hubo asimismo daños en el aglomerado donde estaban ubicados estos contenedores, así como en algún árbol y en el mobiliario urbano de la calle Getaria, a lo que se suman los ataques a las sucursales de la Caja de Ahorros del Mediterráneo, Caja Galicia, Bankoa, BBVA y dos oficinas de La Caixa. Los violentos intentaron quemar además dos autobuses, uno de Lurraldebus y otro de Donostiabus, y un coche de la Guardia Municipal.