
No ha sido una sorpresa para los conocedores del sector. Al ritmo que llevan las solicitudes, al final de la década se hubieran alcanzado los 2.000 MW. Las primas supondrían entonces 1.000 millones de euros, prácticamente la misma cantidad que 13.000 MW generados por energía eólica. Subvencionar con 1.000 millones una producción que apenas cubre el 5% de la demanda total sería un disparate, consideran en Industria.
Con el sistema actual, que se mantendrá para las inversiones ya en curso y para las que se lleven a cabo antes del 1 de octubre de 2008, la producción de fotovoltaica sale a 450 euros el MW/hora, cuando el mercado mayorista de generación eléctrica está ahora en 38 euros y la media de los últimos meses en 40. La señal de alarma se disparó para la eólica al alcanzar los 98 euros por MW/hora.
Termosolar
Afirma el Ministerio de Industria que no pretende atajar la expansión de la fotovoltaica, sino «gestionar su crecimiento ordenado» para que los costes se puedan asumir y los avances vayan acompasados al desarrollo de las tecnologías. En la secretaría general de la Energía recuerdan que en las instalaciones termosolares -térmicas de concentración solar de alta temperatura (CSP)-, el coste de la generación se reduce casi a la mitad, concretamente a 260 euros el MW/hora.
Los productores de renovables se quejan de la inseguridad jurídica que supone el cambio de marco económico que están sufriendo. Las autoridades parecen someterles a un sistema de 'prueba y error'. Ocurrió con la eólica y ahora con la fotovoltaica.
Industria justifica tantas modificaciones en la necesidad de adecuar los planes de un sector por el que se ha apostado de firme. En 2005 el peso de las renovables en la energía primaria era en España del 5,9%, y a finales de este año habrá subido al 8,2%. Todavía está lejos el objetivo del 12%, pero este avance se está produciendo en momentos en que la demanda ha crecido a ritmos del 4% al 5% anual, lo que ha obligado a redoblar el esfuerzo.






