
Parte de sus clientes son parejas de visitantes que se han acercado desde Navarra, Extremadura, Valencia o Madrid a conocer la capital del País Vasco; o grupos organizados llegados de Portugal o Alemania para hacer lo propio y, además, adentrarse en el mundo del vino en alguna de las bodegas de la Rioja Alavesa. La mayoría son, sin embargo, cometistas, moteros o aficionados a las artes marciales chinas, que han venido atendiendo la llamada del décimo Festival de Cometas, la concentración de Harley Davidson y el campeonato de Tai Chi, tres citas que se celebran estos días en Vitoria. «Estas convocatorias nos han venido fenomenal», aseguraba un responsable del Barceló.
A ellos se suman los jugadores del Hércules, alojados desde ayer en la ciudad, un día antes de su encuentro con el Alavés -previsto para esta tarde, en Mendizorroza-, varias bodas y un par de convenciones de empresa, lo que ha hecho posible que la ocupación se sitúe en torno al 100%, según los datos facilitados por los hoteles.
La llegada de visitantes se hizo notar desde primeras horas de la mañana en la Oficina de Turismo. «El goteo de personas demandando información ha sido constante», señalaron sus responsables. Tanto es así que la salida guiada por el Casco Medieval de las once y media de la mañana se completó con cuarenta participantes.
«Nos beneficia a todos»
El 'llenazo' de los hoteles en El Pilar se produce tras un buen mes, el de septiembre, en el que la ocupación se situó en el 70% gracias, sobre todo, a la presentación de una nueva furgoneta de Mercedes. Con veinte puntos por debajo, agosto resultó, por contra, bastante lacio. Así las cosas, el sector espera cerrar el año con una media de en torno al 66%, similar a la de 2006.
El gerente de la asociación alavesa de hosteleros admitió que «cada vez vienen más visitantes», pero reclamó más «ímpetu» en las labores de captación turística «porque beneficia a todos los sectores de la ciudad». En este punto, Rafael Ugarte destacó la importancia de que Vitoria mantenga y amplíe su agenda cultural y de ocio. «Es lo que funciona de tractor. Si no, recibiríamos la mitad de gente», agregó.
i.o.olano@diario-elcorreo.com






