
Después de que Ana Isabel P.R. y Mario Luis R.C. fueran llamados a declarar el miércoles, ayer les tocó el turno a sus vecinos. En apenas hora y media, cuatro de los residentes de la urbanización Paraíso, que compartieron inmueble con esta problemática mujer de 47 años, relataron al juez lo ocurrido desde el día en que se produjo el desalojo. Todos se mostraron convencidos de que la acusada había vuelto a entrar y salir del inmueble de manera habitual con la ayuda del actual inquilino de la vivienda que, según el letrado de los residentes, «le hizo una copia de las llaves».
«Está claro que alquilarle la casa a su compañero por 90 euros al mes es una artimaña legal para seguir viviendo allí. Es un fraude», argumentó Juez. En esa misma línea, Maika Ramajo, una de las afectadas, sostiene que el propio Mario Luis R.C. admitió el miércoles ante el juez que, «en realidad, vive en Bilbao».
«No estoy loca»
Ahora bien, los cuatro vecinos coincidieron también en que, desde que la Guardia Civil la detuvo el pasado martes, no han vuelto a ver a la mujer merodeando por la zona. «Estará asustada por la detención. Algunos la han visto en Barakaldo. Parece ser que se ha ido al piso de su hermano», señalaron. Quien sí habita la vivienda «de forma intermitente» es Mario Luis R.C. «Deja encerrados a los gatos y a los perros en el piso. Les solemos oír, siempre están muy inquietos. Y cuando viene, les da de comer en el jardín comunitario. Es un hombre muy callado y se limita a mirarnos mal», comentó otra de las testigos, M.J.G.
La sorpresa de la jornada vino de la mano de Ana Isabel, que apareció en los juzgados de Castro junto a su compañero para entregar documentación relativa a otro procedimiento que tiene abierto contra la promotora del inmueble. «¿Qué valor! Se me revuelve el estómago sólo con verla», comentaron los vecinos, sin poder dar crédito a la inesperada visita. «Jamás he vuelto al piso y el contrato de alquiler es legal. No estoy loca», alegó la acusada entre sollozos a la salida de las dependencias judiciales.
El próximo martes, el juez que instruye el insólito caso decidirá si el asunto se tramitará por el procedimiento ordinario o mediante juicio rápido.






