El centro de San Sebastián ha vivido una auténtica batalla campal. /Efe
La izquierda abertzale ha protagonizado hoy graves incidentes en el centro de San Sebastián para evitar la manifestación que tenía prevista Falange para hoy en el Boulevard. El centro de la capital guipuzcoana ha sido el escenario de numerosos disturbios entre encapuchados y la policía autónoma vasca, después de que los primeros hayan prendido fuego a varios contendedores y hayan lanzado botellas con petardos contra los efectivos policiales. En el trancurso de los actos vandálicos, dos personas han sido detenidas por agentes de la Policía vasca. Los radicales cruzaron y volcaron contenedores, coches y autobuses, al principio, en los alrededores del Boulevard, para después extenderse los incidentes por todo el centro de la ciudad.
Los violentos atacaron una sucursal de la Caja de Ahorros del Mediterráneo, ubicada en la calle Idiakez, a la que accedieron y causaron daños en su interior y en un cajero automático, según indicaron los bomberos. También rompieron las lunas de una oficina del BBVA en la misma calle y de otras sucursales de Caixa Catalunya, Caja Galicia y Bankoa ubicadas en la Avenida de la Libertad y de otra de La Caixa situada en la calle Churruca. Además, en la calle Legazpia la Ertzaintza logró evitar la quema de un autobús, al apagar el fuego que los radicales habían prendido a un asiento.
Los hechos comenzaban alrededor de las 16:30 horas de la tarde, cuando efectivos de la Ertzaintza se han acercado al Boulevard donostiarra donde desde las 15 horas se estaban realizando un festival "antifascista" convocado por colectivos como ANV, Batasuna, Segi y LAB. Los agentes se han concentrado al inicio del Boulevard ya que a las 17 horas estaba prevista una manifestación convocada por la Falange con motivo del día de la Hispanidad.
En un momento, dado varios jóvenes han comenzado a increpar a los ertzainas y a lanzar consignas a favor de la independencia y en contra de las detenciones de los miembros de la ilegalizada Batasuna. Seguidamente, han comenzado a cruzar varios contendedores en mitad del Boulevard a los han prendido fuego. Además, han lanzado botellas con petardos en su interior contra los agentes, por lo que la Ertzaintza ha iniciado una carga con material antidisturbios para dispersar a los concentrados. Además, la policía vasca ha acordonado las calles alrededor del Boulevard donostiarra y la entrada a la parte vieja, así como la Avenida, donde en estos momentos no se da paso al trafico.
Falange desiste
Miembros de La Falange han desistido esta tarde de su intención de realizar la manifestación que tenían prevista para las cinco de esta tarde en el Boulevard donostiarra, para no realizar su acto "a escondidas" como si fueran "delincuentes". Tras ser retenidos unos ocho autobuses del partido ultraderechista en el peaje de Zarautz por la Ertzaintza ante los graves incidentes que radicales estaban protagonizando en el centro de la capital guipuzcoana, poco antes de las siete de la tarde llegaron al centro comercial Garbera custodiados por la Policía vasca, y allí realizaron una concentración para anunciar que no realizarían la marcha.
El Jefe Nacional de Falange, Manuel Andrino, anunció que no realizarían la manifestación en el Boulevard donostiarra para "no sentir la vergüenza y el deshonor de hacer un acto a escondidas", como si fueran "delincuentes". "Los delincuentes son ellos", añadió. Tras asegurar que la Ertzaintza "se ha asustado al ver tanto patriota circular por las calles y campas de San Sebastián", dijo que no darían la satisfacción de hacer su acto "entre cuatro paredes como si estuviéramos encarcelados".
Ynestrillas, entre ellos
Los miembros de La Falange -entre los que se encontraba Ricardo Sáenz Ynestrillas- que portaban banderas españolas y una pancarta de "ETA, ni olvido ni perdono", profirieron gritos de "Euskal Presoak (los presos vascos), cámara de gas", "Falange armada, ETA acabada", así como proclamas contra el Rey y la Constitución.
La concentración fue custodiada por numerosos ertzainas, a los que los participantes en el acto insultaron. Sobre las siete de la tarde la Ertzaintza indicó a los manifestantes que finalizaran la concentración y les emplazó a subir a los autobuses, momento en el que cantaron el 'Cara el sol' y gritaron 'Viva España'.