El jugador interior del TAU aguardará así 12 días desde que se rompiera los ligamentos en la final de la Supercopa en Bilbao antes de pasar por el quirófano. La causa de esta demora radica en una herida que presenta en «la zona superficial» de la articulación. Debía sanar esa herida y bajar la inflamación para ser intervenido, explicó el médico del TAU, Alberto Fernández. «Entonces operaremos», apostilló.
Después de la operación se decidirán todos los detalles concernientes a la rehabilitación del jugador norteamericano, que se prolongará durante "seis o siete meses", según Fernández, aunque el jugador confía en recortar los plazos hasta cinco meses.
«Me siento muy bien, en seis meses estaré listo para disputar los "play off", la "Final Four" y ganar el campeonato liguero», vaticinó el "cuatro" estadounidense. Lo tendrá complicado, ya que su dolencia es de una máxima gravedad. Tras caer mal en el último minuto del tercer cuarto de la final de la Supercopa, se partió el ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha. La lesión se agravó por la rotura parcial del ligamento lateral interno y del menisco interno, aparte de un esguince.
De hecho, el médico azulgrana se mostró muy cauto en todo momento. «Después del accidente sufrido le realizamos una resonancia magnética y una exploración. Descubrimos un esguince en su rodilla derecha más la rotura del ligamento cruzado anterior y las roturas parciales del ligamento lateral y del menisco interno», continuó. Es decir, casi una triada.






