Estas palabras forman parte de la declaración que, sin posibilidad de plantear preguntas, el dirigente navarro leyó ayer ante los medios de comunicación convocados en un hotel donostiarra. Barrena describió como «militantes de la izquierda abertzale secuestrados» a los 23 detenidos que comienzan a comparecer esta mañana ante el juez Garzón y recalcó que «la única oferta» que hace el Ejecutivo central al pueblo vasco es «tan directa como cruda: Constitución Española y represión». Y para ello, insistió, «se vale de una estrategia de guerra».
En el texto, que fue leído en euskera por Txotxe Andueza -integrante de la mesa nacional de HB encarcelada hace 10 años- la izquierda abertzale se declara dispuesta a seguir «luchando por la independencia y el socialismo», «por encima de toda represión».
Barrena explicó que Batasuna atribuye el golpe policial asestado a su cúpula política a una orden directa impartida por el Gobierno español con el fin de «cerrar las puertas a la independencia de este pueblo» y «perpetuar el conflicto político».
Proyecto «agotado»
Como ha sido habitual desde la ruptura del alto el fuego tanto en las declaraciones de la formación política ilegalizada como en los comunicados de ETA, el mahaikide navarro aseguró que el PNV también comparte «la misma apuesta» que el Ejecutivo central. Y afirmó que el partido jeltzale «no ha sido más que el representante del Estado en Euskal Herria durante los últimos 30 años»
Para Batasuna, el PNV «es consciente de que su proyecto autonomista está agotado» y «está obligado a moverse». Es en este contexto donde encuadra la propuesta de consulta popular formulada por el lehendakari, un lavado «de cara» que «no cambiará de raíz la situación actual». La formación ilegalizada volvió a acusar al partido que todavía preside Josu Jon Imaz de tener como «único objetivo mantener sus cotas de poder para salvar su propio negocio», de modo que «ofrece un pacto al Estado que cerrará las puertas a la independencia de este país».
Como alternativa, Barrena hizo hincapié en «la firme determinación» de la izquierda abertzale de «hacer frente a toda posible coyuntura» desde la base de su propuesta política de marco democrático, el planteamiento que Batasuna presentó durante la tregua sobre una autonomía de cuatro territorios -incluida Navarra- con derecho de autodeterminación, y que fue rechazado tanto por el Gobierno socialista como por el propio PNV. «Le han dicho que no a la única propuesta que reconoce los derechos de Euskal Herria y hace viables todos los proyectos políticos, incluida la independencia»., sentenció.,






