
Ganar en el Helmántico ahuyentaría los fantasmas de Mendizorroza, al tiempo que supondría para el Alavés librarse «de la ansiedad de tener que sumar» y refugiarse «en la seguridad que te dan los tres puntos». Porque, con buen criterio, Uribe recuerda que «siempre se dice que no es lo mismo jugar con la ansiedad de tener que sumar a hacerlo con esa confianza que te dan los (buenos) resultados. Pero eso es algo que tenemos que cambiarlo nosotros con marcadores favorables. Por ello, no hay otra alternativa», subrayó el asturiano en Ibaia.
Después de insistir en que «ahora jugamos con esa ansiedad, y eso es algo que nos cuesta, como se vio contra el Tenerife, cuando hicimos un punto sin hacer un buen partido», Uribe aboga por «cambiar la dinámica» para escalar «hacia la zona tranquila de la tabla». Y esto sólo se alcanza con un triunfo en Salamanca.
A él se negará un equipo, el local, que, como ha apreciado Uribe en directo, «juega muy bien al fútbol», con sus carencias -«no las diré en público»-, pero «muy trabajado», que se lo carga a la espalda Quique Martín, a quien es «un placer verle jugar», porque dota al juego de velocidad, asistencias y goles.
A Uribe no le agradó que se le preguntara de nuevo por Samuel -«vuelve con posibilidades de jugar y de demostrar al 'míster' que estaba equivocado»- y desveló que se decide por él en vez de por Miguel Pérez, que se queda en Vitoria. También Mateo y Raúl, que hoy entrenarán para mejorar su estado. «El once de esta semana está más sencillo», retó a la prensa.






