La organización armada lanza duras críticas al presidente por su intento de buscar la «desactivación del proyecto independentista mediante el incumplimiento de los puntos pactados con ETA y el desgaste de la izquierda abertzale» en un «proceso de rendición». Asimismo, señala a la Constitución española -«que los vascos rechazamos»- como el límite al «derecho de Euskal Herria a decidir libre y democráticamente su futuro». Recalca, por ello, que «si quiere existir, Euskal Herria debe avanzar hacia la creación de un Estado vasco».
ETA asume los últimos atentados y se centra en lo ocurrido en Navarra para afirmar que han primado «intereses de Estado» y criticar a socialistas y Nafarroa Bai. Sobre el PNV, dice que Imaz y Urkullu han colocado al partido «al borde de la ruptura».






