Técnicamente, la Sala hará una cosa sencilla. Ni siquiera emitirá una sentencia. Los magistrados tan sólo resolverán una duda que le ha planteado el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco -lo que se conoce como una cuestión prejudicial- con la que se trata de zanjar de una vez por todas las discusiones sobre jurídicas sobre la capacidad normativa foral y sus límites en materia tributaria.
Aunque no revista el carácter de sentencia, el dictamen que elabore la Corte tendrá un peso demoledor, ya que será la primera vez que los jueces de la UE sometan a revisión uno de los pilares del Concierto Económico vasco.
La puerta de Azores
Hasta hace poco tiempo, la Administración vasca, y en particular el PNV, no eran muy partidarios de llevar las discusiones en torno al Concierto a la Corte de Luxemburgo por temor a un resultado siempre incierto y también porque algunos dictámenes del pasado hacían temer lo peor. Sin embargo, la sentencia del conocido como 'caso Azores' fue considerada como un punto de inflexión en la jurisprudencia comunitaria y abrió la puerta a un pronunciamiento favorable a los intereses de la Administración vasca.
Todos los analistas coinciden en señalar que si el Tribunal de la UE respalda la capacidad de las instituciones forales para legislar en materia fiscal, con independencia de las normas elaboradas por el Estado, se habrá acabado la polémica y tortuosa judicialización del Concierto. Incluso, las reclamaciones que los partidos vascos habían hecho para 'blindar' las normas fiscales y elevarlas al rango de ley dejarán de ser un tema tan urgente como se ha planteado hasta ahora.






