
Son demasiadas las incógnitas surgidas sobre lo que le pudo ocurrir a Maddie cuando dormía junto a sus hermanos gemelos de dos años en su habitación del complejo hostelero Playa de la Luz. Aunque Gerry y Kate McCann ya fueron interrogados en su momento, en principio se desvió la investigación por otros derroteros. Pero ayer, los agentes volvieron a inspeccionar el coche de los padres exhaustivamente. También revisaron otros nueve vehículos, de su círculo de amigos más próximos, así como la furgoneta blanca del hasta hora único sospechoso del caso, el ruso Robert Murat.
Según el rotativo luso, la Policía sabe desde hace un mes que la niña está muerta -se baraja que pudo ser un homicidio o un accidente por negligencia- desde el momento de su desaparición. Y ayer también reveló que busca a otro sospechoso, un hombre de unos 40 años, de 1,70 ó 1,75 metros de altura, de piel muy morena, y que, según el 'Diario de Noticias', es «de origen africano y nacionalidad británica».
El portavoz policial de Portimão, Olegario Sousa, se limitó ayer a decir que no confirmaba ni desmentía nada de lo descrito por el periódico. Explicó además que existe una línea de investigación que continúa abierta pero «no puedo pormenorizar cuál» y admitió la posibilidad de llevar a cabo nuevos interrogatorios «dependiendo del resultado de las pesquisas». Asimismo, Sousa señaló que se han utilizado perros procedentes de Reino Unido, que «tienen una capacidad especial» para detectar restos antiguos de sangre y «cadáveres ocultos o sepultados desde hace varios meses». Todas estas pruebas están siendo analizadas en el laboratorio, dentro del «más estricto» secreto judicial, añadió el portavoz de la PJ.
Contradicciones
Pero es lo que pasó durante las tres horas comprendidas entre las 18 y las 21 del pasado 3 de mayo lo que trae de cabeza a los investigadores. Únicamente sus padres vieron a Maddie en este espacio de tiempo, lo cual deja muchas lagunas por llenar sobre lo que realmente pasó esa noche. Las contradicciones sobre los momentos en que el matrimonio McCann y sus amigos iban a visitar a los niños, así como la dificultad para saber cuándo se produjo el casi ya descartado secuestro, despertaron desde el inicio muchas sospechas entre las autoridades policiales.
Hay demasiadas preguntas sin respuesta, entre ellas, cómo es posible que los gemelos que dormían en el la misma habitación que Madeleine no se despertaran si realmente la niña sufrió algún daño en ese tiempo. Igualmente extraña es la llegada, hace tan sólo una semana, de los perros rastreadores cuando supuestamente la Policía nunca puso sobre la mesa la hipótesis del homicidio. Y sobre los restos de sangre, llama también la atención que permanezcan intactos cuando el apartamento ha sido limpiado en varias ocasiones, ya que fue nuevamente alquilado desde el 11 de junio.
Para complicar aún más las pesquisas surge ahora la posible conexión de la desaparición de Madeleine McCann con el caso de Ylenia Lenhard, la niña suiza cuyo paradero se desconoce desde hace una semana. Según adelantó ayer el diario británico 'The Times', al analizar unos restos encontrados en el casco de ciclista, la mochila y el patinete de Ylenia, de cinco años de edad y cuyo rastro se perdió cuando se dirigía a una piscina próxima de su casa en Appenzell, en el este de Suiza, la Policía detectó muestras de ADN de un ciudadano suizo que se ha convertido en el principal sospechoso: Urs Hans Von Aesch.
Suicidio
Von Aesch, de 67 años y residente en la localidad alicantina de Benimantell, fue hallado muerto junto a su furgoneta según informó la Policía helvética. Todos los indicios apuntan a que se suicidó después de herir a un hombre de 46, por creer que le había delatado en el rapto de Ylenia. Se da la circunstancia, según 'The Times', que Urs Hans Von Aesch estuvo en el Algarve de vacaciones en las fechas en que Madeleine desapareció, lo que podría involucrarle con el caso.
Cuestionado sobre esta posible relación, Sousa, afirmó que «si las autoridades suizas entienden que hay indicios harán llegar esta información a la Policía portuguesa a través de Interpol».
«Debemos esperar lo peor», advirtió por su parte un portavoz de la Policía del cantón de Saint Gallen, donde desapareció la pequeña. Según informó la semana pasada la subdelegada del Gobierno en Alicante, Encarna Llinares, las fuerzas de seguridad españolas están participando en la búsqueda de la niña, y la Guardia Civil incluso visitó la casa del suizo e interrogó a su mujer
Pero una semana después de su desaparición, sigue sin hallarse a la pequeña Ylenia a pesar de la exhaustiva búsqueda por parte de decenas de policías, bomberos, militares y perros entrenados.






