La espeleóloga belga está siendo trasladada en estos momentos en helicóptero al hospital de la localidad francesa de Pau, según ha podido saber El Correo Digital, donde será sometida a distintas pruebas médicas. En un primer momento se especuló con la posibilidad de que, una vez en la superficie, fuera evacuada en pie hasta una vía desde la cual pudiera ser llevada en coche, según explicó el comandante de Bomberos de Pau, Dominique Le Senechal. Sin embargo, las buenas condiciones meteorólogicas han permitido que el traslado vía aérea.
Fuentes de la Guardia Civil han confirmado que la mujer, de 49 años, está "sana y salva" excepto en lo que respecta a las heridas que presenta en un pie -tiene tres dedos rotos- y que le habían impedido salir a la superficie junto con sus compañeros hace tres días.
Microvoladuras
La operación de rescate, que se ha completado a las 5.38 de la madrugada, no ha estado exenta de complicaciones, en especial en su tramo final. Le Senechal ha relatado que a 50 metros de la salida, los equipos de salvamento se toparon con una zona demasiado estrecha, por donde no podía acceder la camilla con la espeleóloga, por lo que tuvieron que hacer microvoladuras para solventar la situación. Esta dificultad obligó a retrasar el rescate casi cinco horas -estaba previsto para la medianoche-.
No obstante, la perfecta coordinación entre los cuerpos españoles y franceses ha evitado que la operación se alargara por más tiempo, según ha confirmado Óscar Esteban, comandante de la Guardia Civil, quien ha destacado que sólo ha habido un herido leve entre los cuerpos de rescate que ya se encuentra recuperado.
Por su parte, Jean-François Godart, asesor técnico del subdelegado del Gobierno francés en rescate y espeleología, ha comentado que la operación se retrasó debido, principalmente, a que la accidentada iba siendo revisada constantemente por el equipo médico.
Un amplio dispositivo
Un equipo médico consiguió el lunes llegar hasta la espeleóloga belga, quien se encontraba en la sima desde el pasado sábado cuando quedó atrapada a 650/700 metros de profundidad y a entre 4 y 4,5 kilómetros de la sima AN 51 de la Piedra de San Martín.
En el rescate de la espeleóloga, quien no era la primera vez que acudía al lugar donde ocurrió el accidente, han colaborado un total de 79 personas, 44 efectivos de la Guardia Civil y 35 profesionales de Francia, ya que el lugar se encuentra cerca del límite con este país.






