McLaren ha tenido que variar toda su política deportiva a corto plazo y permitir que el bicampeón del mundo se plantee su futuro lejos de las 'balas de plata'. Dennis estaría dispuesto, según publicó ayer 'The Times', a perdonar los dos años que le quedan a Alonso con McLaren con tal de apagar el incendio que ha creado con su política de igualdad. Si a Hamilton le hubiesen dejado las cosas claras en su primer año, se hubiera plegado a las órdenes de la escudería. McLaren tendría un campeón y un aprendiz que llega segundo o vence si el líder del equipo tiene un mal día.
Ahora, Dennis debe planificar el futuro con su principal colaborador, Mercedes, con la mosca detrás de la oreja. No es sólo por el espectáculo que ofreció McLaren en Budapest, sino porque Alonso se puede ir al eterno rival, BMW. Un cambio entre Heidfeld y Alonso no es descartable, como tampoco lo es la vuelta a Renault. A BMW le falta un piloto para ganar carreras y luchar por el título. Por eso, arrebatar a Mercedes al campeón mundial les haría una gran ilusión. Una tercera opción sería Toyota, que necesita rentabilizar la inversión millonaria en un monoplaza que no corre como se esperaba.
Último escándalo
El último escándalo ha confirmado que Ron Dennis no estaba preparado. Todo le ha pillado de improviso de forma sorprendente, porque no es la primera vez que le ocurre. Todos los pilotos que han pasado por su equipo, salvo Mika Hakkinen, han tenido problemas. Desde Ayrton Senna a Alain Prost, Juan Pablo Montoya y Kimi Raikkonen. Todos acabaron hartos de las manías y maneras de Dennis, que han ido empeorando.
Ron Dennis tiene que explicar cómo con su experiencia no ha sabido gestionar bien la situación. No supo ver el valor de Fernando Alonso, quiso estar siempre por encima de todos, mirar al asturiano por encima del hombro y esa chulería le va a llevar el año que viene a una situación insostenible si el asturiano gana el Mundial y se marcha. Sería la tumba para el inglés, que sólo podría refugiarse en la escudería que trata de sacar adelante David Richards.






