
Maika, Mentxu y María se lanzan a la carrera. Pronto se destaca Maika, animada por sus fans, pero enseguida tropieza, cae, se hace bastante daño en la rodilla izquierda y debe retirarse. En su lugar surge Arantza. Ésta es la que, al final, ganó la particular competición... y la que se llevó el susto.
Lo último de lo que se les despojaba a los blusas era de un falso calzoncillo. Debajo portaban slip o tanga. Sin embargo, en el momento de arrancar el trapillo final el blusa salía en persecución de la neska. Arantza se asustó, y con razón. Su correspondiente blusa llevaba colgada de su slip, en la parte que se puede imaginar, una cabeza de poll@.
Después tuvo lugar la tercera regata 'en seco'. El público ya había venido preparado, sabían a lo que iban, a echar agua a los muy esforzados participantes. Porque la cosa es, de verdad, muy dura.
Se trata de avanzar cincuenta metros hacia delante y otros tantos hacia atrás sincronizadamente con otros tres compañeros pero sentados en el suelo. Mientras tanto, te mojan: para dar más alegría.
Participaron tres traineras. La cuarta -avisó la megafonía- «se habían 'rajao'». Se puede entender. El esfuerzo es tan grande que un remero de los que llegaron los últimos se tiró por la borda debido a la pérdida absoluta de su aliento. Su patrón, ataviado de Darth Vader, debió sustituirle. Ellos, por su parte, habían aparecido vestidos de inverosímiles brujas.
Ganaron de calle 'Los vigilantes de la playa'. Iban muy bien disfrazados de musculados jóvenes, pero el traje servía para disimular su auténtica musculación y lo mucho que se habían preparado. ¿Premios? Medallas para todos y un jamón para los ganadores.







