Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 27 mayo 2012

Sociedad

dos muertos
Los 37 españoles accidentados en Egipto huyeron por la ventana antes de que explotara su autocar
Un colombiano residente en Barcelona que viajaba en el grupo logró romper el cristal «a puñetazos»
Vota
0 votos

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Los 37 españoles accidentados en Egipto huyeron por la ventana antes de que explotara su autocar
Elena, a la derecha, se abraza a un familiar al llegar a Barajas. / EFE
El accidente ocurrido el pasado sábado en las inmediaciones del templo egipcio de Abu Simbel, que se cobró las vidas de una turista española de vacaciones y la de su guía, estuvo a punto de dejar un dramático reguero de muertes. Después de que el autocar en el que viajaban un grupo de 37 turistas españoles chocara frontalmente con un camión cargado de gasolina que invadió el carril contrario, uno de los pasajeros -de origen colombiano- consiguió sobreponerse a la conmoción del impacto y romper una de las ventanillas, lo que fue aprovechado por sus compañeros para escapar milagrosamente ilesos poco antes de que el vehículo estallara en llamas.

Los excursionistas españoles habían llegado a Egipto el pasado viernes para realizar un crucero. En la madrugada del sábado cogieron un autobús en Asuán para visitar Abu Simbel. «Hacía quince minutos que habíamos emprendido el viaje. Íbamos por una recta cuando un camión cisterna, cuyo conductor supongo que iría medio dormido, ya que eran las tres de la madrugada, se cruzó con nosotros y se nos metió encima», describió aún asustado Sergio Lozano, uno de los 14 turistas que ayer regresaron a España. «Para esquivarse, los dos conductores doblaron hacia el mismo lado y se dieron», añadió.

Este malagueño, residente en Madrid, desmintió la versión manejada inicialmente de que fue el guía de la excursión el que evacuó a los turistas. Al parecer, según el testimonio de varios compañeros de Sayed Mahmud, encargado de la expedición, éste evitó un desastre mayor al evacuar a las personas que habían quedado atrapadas en el interior antes de que el vehículo explotase, falleciendo después a causa de la deflagración provocada por el incendio. Sin embargo, Lozano señaló que el guía egipcio murió en el instante del impacto y comentó que fue un chico colombiano el que rompió el cristal «a puñetazos, y por ahí salimos todos».

Andrés, nacido en Colombia hace 33 años y residente en Barcelona, se encontraba al lado de la ventana de emergencia y tras el brutal choque rompió «por instinto» el cristal por el que salieron el resto de pasajeros por sus propios medios. Según señaló, las personas que lograron escapar del autobús se fueron lo «más lejos posible en medio del desierto y en cuestión de cinco minutos todo saltó por los aires. Salía fuego».

«Se me hizo eterno»

En cuanto a las cuatro personas que perdieron la vida en el siniestro, entre ellas la española María Dolores Sales, de 59 años, Andrés señaló que fallecieron por el impacto, «porque fue muy duro». El turista también explicó que la mujer valenciana viajaba con una amiga que, una vez a salvo, «preguntaba todo el rato por la fallecida, pero no sabíamos qué había pasado con ella porque había mucha confusión». Esta viajera es la que permanece aún en Egipto, tras ser operada de una fractura en una de sus piernas.

Las 37 personas que lograron salir del autocar estuvieron alrededor de media hora -«o eso creo, porque se me hizo eterno»- tirados en la arena esperando a las ambulancias. «Todo el mundo se quejaba, pero ninguno de los coches que pasó paró a socorrernos», se quejó Andrés.

Por su parte, Elena, pareja de Sebastián Lozano, que sufre heridas en los pies y en una mano y cortes en distintos puntos del cuerpo, comentó que no se acordaba de nada de lo sucedido. «A mí, mi novio me tiró por la ventana que había roto un chico».

Los catorce heridos, que ayer fueron recibidos por sus familiares en el aeropuerto madrileño de Barajas, declararon a su llegada que el incidente fue una «auténtica pesadilla». De los 37 turistas españoles que viajaban en el autobús, cinco no pudieron regresar a Madrid al no tener el alta médica de las heridas leves que sufrieron, incluida la amiga de la fallecida. Los otros 17 turistas que también viajaban en el autobús y resultaron ilesos, decidieron continuar con su viaje por Egipto.

Algunos de los viajeros llegados a Madrid presentaban aún heridas leves y magulladuras. Cinco de ellos, los residentes en Barcelona, regresaron a sus casas, en la capital catalana en otro vuelo de enlace. Por otro lado, el cuerpo sin vida de María Dolores Sales podría ser repatriado hoy, según anunciaron fuentes consulares.
Vocento
SarenetRSS