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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 27 mayo 2012

Política

política vasca
Javier Rojo: «Se necesita un gran compromiso entre el PSE y el PNV»
El presidente del Senado y de los socialistas alaveses achaca lo sucedido en Álava a la falta de «responsabilidad» del Partido Popular
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Javier Rojo: «Se necesita un gran compromiso entre el PSE y el PNV»
INSTITUCIONAL. El presidente del Senado, Javier Rojo, posa en su despacho en la Cámara Alta. / EFE
Javier Rojo huye de la polémica a la hora de valorar lo ocurrido en Álava, donde la falta de acuerdo entre socialistas y populares ha propiciado que el peneuvista Xabier Agirre sea el próximo diputado general. El presidente del PSE-EE en este territorio considera que la mayor parte de culpa recae en el PP, que no ha tenido la «responsabilidad» suficiente para propiciar el cambio.

Consciente de que en Euskadi hay muchos «problemas», el también máximo responsable del Senado cree necesario que los «dos grandes partidos» -PNV y PSE- alcancen un «compromiso» para organizar gobiernos fuertes; eso sí, liderados por socialistas.

-¿Le ha provocado cierta desilusión o decepción lo ocurrido finalmente en Álava?

-Evidentemente, aspirábamos a que los resultados de las elecciones se reflejasen en una determinada representación institucional y no cabe duda de que no ha sido así. Pero es que tenemos un sistema complicado que provoca que las cosas puedan salir como han salido. Esto nos tiene que llevar a reflexionar y a ver las cosas con una cierta normalidad, aunque nos hubiera gustado otro resultado.

-Entre permitir que gobierne el PP o que lo haga el PNV, ¿han optado por el mal menor?

-No es que se haya escogido el mal menor. El Partido Socialista tiene el aval de haber apoyado con responsabilidad al PP durante los últimos años. Y esta formación ha quedado en evidencia; se ha demostrado que cuando tiene que hacer cosas similares a las que hacen otros, nunca están por la labor. Es su trayectoria y su historia. La legitimidad con la que el PSE planteaba las negociaciones era entendible. No puede ser que aquí, o es el PP el que representa el cambio, o no hay dicho cambio. El PP no ha tenido la responsabilidad, no diré la generosidad, de hacer lo que nosotros hicimos en el pasado.

-Pero le recuerdo que el PP fue la lista más votada, aunque fuese por apenas 160 votos.

-Pero también hay que recordar que en la anterior legislatura el PP no fue la lista más votada -fue el PNV-EA- y utilizó el argumento de que había que apoyarle para garantizar el cambio. Aquellos mismos argumentos que utilizó hace cuatro años tendría que emplearlos ahora. Al PP se le llena la boca con críticas al nacionalismo, pero su objetivo y sus dardos siempre se lanzan contra el PSOE. Que cada uno asuma su responsabilidad, pero los populares han preferido otra cosa antes de ver a un socialista al frente de la Diputación.

-¿Tan complicado es un acercamiento con el PP?

-Es muy difícil entenderse con quien te está insultando y descalificando todos los días, con quien quiere llevar a los tribunales al secretario general de tu partido. Es incoherente, inentendible y no tiene lógica que, al mismo tiempo, esta misma gente quiera que se les apoye. Patriotismo, el justo.

-¿No hay espacio para un entendimiento?

-Es muy difícil si a uno le están insultando todos los días. Hay que acordarse de la frase lapidaria que se nos dijo en campaña electoral: el que no apoye al PP está apoyando a los terroristas. No me estoy inventando nada.

-Pero la imagen que queda al final es que, con sus peores resultados, el PNV es quien tiene todo el poder.

-La fotografía es la que es. Pero lo más importante ahora es que el PNV sea consciente de que tiene el diputado general, pero que la sociedad no está por respaldar claves soberanistas ni radicales.

-¿Por qué el PNV no aceptó pactar con ustedes?

-Esa pregunta la tienen que responder ellos.

-¿Es factible que a corto o medio plazo su partido apoye al PNV en Álava?

-En una situación tan complicada como la vasca hacen falta gobiernos estables y fuertes. Hay que mirar al futuro pensando en los ciudadanos. Ahora queda lo más complicado, que es construir en Euskadi una comunidad en la que quepamos todos.

-¿Y eso pasa por una alianza entre el PSE y el PNV?

-Euskadi tiene tantos problemas que necesita un compromiso de los dos grandes partidos. El Partido Socialista y el PNV tienen una gran responsabilidad sobre el futuro del País Vasco.

Alianzas

-Otros dirigentes de su partido apuestan por impulsar gobiernos con EA y EB.

-Los partidos pequeños tienen un papel que jugar, pero no están en las grandes decisiones. Poseen su cuota de poder, que no se corresponde con la cuota electoral que tienen. Y esto hace que las cosas no vayan ni a la velocidad, ni como tienen que ser. Insisto, aquí hace falta un gran compromiso entre los dos grandes partidos.

-¿Se podría visualizar este pacto con los jeltzales tras las elecciones autonómicas de 2009?

--A mí, toda la vida me ha gustado preocuparme de ganar y no de con quién voy a pactar después. Lo que hay que trasladar a la sociedad vasca es que el modelo nacionalista, lo que representa Ibarretxe, está agotado, no soluciona nada y refleja el pasado. Euskadi necesita un cambio y éste debe estar liderado por los socialistas.

-Una de las pocas cuestiones de las que ustedes pueden sacar conclusiones positivas son las polémicas que han surgido en el seno del tripartito.

-El tripartito no es que este débil ahora, sino que está débil desde que nació, porque siempre ha sido un sindicato de intereses donde cada uno ha estado velando por su cuota de poder.

-También han aflorado serias discrepancias entre el lehendakari Ibarretxe y Josu Jon Imaz.

-El lehendakari está fuera de la realidad. Habla de cosas que no nos preocupan a los vascos. Me quedo con lo que ambas partes han dicho los últimos días. Se demuestra que son posturas antagónicas porque uno quiere compartir y el otro quiere excluir; uno quiere sumar y el otro quiere restar; uno quiere mirar al futuro y el otro está instalado en el pasado; uno entiende que el camino es la integración de una comunidad como la nuestra en el ámbito internacional con un gran país que es España y el otro no sabemos qué quiere construir, porque nos sigue explicando un plan que los ciudadanos le han dicho que no quieren. Si esto no son diferencias...

Dos mundos

-Ibarretxe insiste en la necesidad de celebrar una consulta popular sobre el futuro del País Vasco.

-Sigue hablando de la consulta y no se da cuenta de que desde que presentó su plan ha habido dos consultas -las elecciones autonómicas de 2005 y las municipales y forales del pasado 27 de mayo- en las que la ciudadanía le ha castigado. Si eso no son consultas, es que vivimos en mundos diferentes.

-¿Teme que fuerce la situación en septiembre, durante el Pleno de Política General?

-No sé lo que podrá hacer. Yo creo en el ordenamiento jurídico, en mi país, y lo que no puede ser no puede ser y además es imposible. Una consulta nunca se puede hacer para dividir a un pueblo. Sólo plantearlo es una irresponsabilidad, porque enfrenta a los ciudadanos.

-Pero da la impresión de que mantiene sus tesis más soberanistas.

-Hay una cosa que tiene que quedar clara: el nacionalismo podrá hacer determinadas políticas, pero ha quedado patente que España no resta, España suma y aporta, es un plus añadido a lo que representa cada comunidad. Plantear las cosas de espalda a España no solamente es un error, sino que conduce al fracaso, y eso es lo que debe entender el nacionalismo. España no es un instrumento negativo, sino positivo. A Euskadi le hace falta España.

-Donde tampoco el Partido Socialista está dando una imagen muy buena es en Navarra.

-Espero y deseo que se conjuguen los dos intereses, lo que se plantea desde Navarra y lo que se opina desde la dirección federal. Pertenecemos a un gran partido y las decisiones tienen que ser compartidas.

-Al final, la ejecutiva federal ha desautorizado a sus compañeros navarros.

-No tengo nada que decir, pero no creo que haya sido así. Me imagino que habrá prevalecido el interés general.
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