
En diciembre de 1980 huyó a Francia después de que la policía descubriera un cargamento de 300 kilos de explosivo en una vivienda en construcción de Amorebieta. Una vez en Francia, las autoridades de este país lo detuvieron el 6 de noviembre de 1982, junto a los miembros de la ejecutiva etarra José Luis Ansola Larrañaga ('Peio el viejo') y Carlos Ibarguren ('Nervios') acusado de asociación de malhechores y de extorsión. Por este motivo permaneció encarcelado hasta el 25 de junio de 1983.
Según la policía española, Sabino Euba colaboró con el dirigente de ETA Carlos Ibarguren 'Nervios', en el aparato de finanzas de ETA. Su nombre ha sido citado en reiteradas ocasiones como una de las personas encargadas del cobro de las cantidades extorsionadas a los empresarios vascos que tenían que acudir al sur de Francia para entregar el dinero exigido por ETA.
Sin estatuto de refugiado
En 1984 el Gobierno francés le denegó el estatuto de refugiado, medida contra la que Sabino Euba recurrió ante los tribunales. En octubre de 1986, el Consejo de Estado confirmó la decisión del Gobierno galo. La policía francesa lo detuvo de nuevo el 17 de abril de 1986 en San Juan de Luz por no disponer de documentación. Fue condenado a dos meses de cárcel sin cumplimiento por el Tribunal de Bayona, aunque apeló ante el tribunal de Pau que confirmó la sentencia.
La Audiencia Nacional dictó en los ochenta dos autos de procesamiento en otros tantos sumarios abiertos por actividades terroristas. El Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional encausó a Sabino Euba en el sumario 25/83, mientras que el Juzgado número 1 encausó en el sumario 30/81.
En 1992 fue detenido una vez más por la policía francesa como consecuencia de un seguimiento que se había iniciado en los últimos meses de 1991. Durante el tiempo que estuvo sometido a vigilancia, la policía lo fotografió junto con otros dirigentes de ETA como Ignacio Gracia Arregui, 'Iñaki de Rentería', o Faustino Estanislao Villanueva Herrera, 'Txapu'.
Infraestructura
El seguimiento realizado a Euba permitió descubrir buena parte de la infraestructura que ETA tenía en la región de Bretaña. Con los datos obtenidos en estas vigilancias se llevaron a cabo en esta región las redadas de 1992 en las que fueron detenidas un centenar de personas por vinculación con la banda terrorista.
El propio Euba fue arrestado el 28 de abril de 1992 en el aeropuerto de Roissy, de París, por el comisario Joel Cathalá, cuando el dirigente etarra se disponía a coger un avión con destino a México. 'Pelopintxo' fue condenado a tres meses de cárcel por uso de documentación ilegal y a otros cinco años de prisión por asociación de malhechores.






